Animales de El Salvador
Guardabarranco
Eumomota superciliosa
El torogoz, nombre local del momoto cejiazul, es el ave nacional de El Salvador desde 1999 y una presencia habitual en bosques abiertos, jardines y claros rurales. Sus plumas verdes, azules y castañas y las dos plumas largas de la cola, con el eje desnudo y la punta azul, le dan una silueta fácil de reconocer, y suele mover la cola de lado a lado como un péndulo. Atrapa insectos y pequeñas lagartijas en vuelos cortos. Las parejas cavan largos túneles en barrancos de tierra para anidar y crían juntas a sus pichones, y por eso los salvadoreños ven al torogoz como un símbolo de unión familiar.
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El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica y el único sin costa en el Caribe, pero tiene más fauna de la que muchos visitantes imaginan, gracias a sus laderas volcánicas, valles secos, bosques nubosos y costas de manglar. En los bosques de El Imposible y de otras áreas protegidas viven felinos pequeños como el ocelote, el margay y el jaguarundi, junto con venados cola blanca, zorros grises, mapaches y armadillos. Las iguanas toman sol en rocas y árboles de las tierras bajas. Las aves son las protagonistas: el torogoz, el ave nacional, anida en barrancos de tierra de todo el país, y el quetzal resplandeciente sobrevive en el bosque nuboso de Montecristo, en la frontera con Guatemala y Honduras. Las lechuzas y los halcones peregrinos cazan sobre campos y acantilados. La costa del Pacífico es igual de rica. Cuatro especies de tortugas marinas anidan en sus playas, la bahía de Jiquilisco alberga buena parte de las escasas tortugas carey del Pacífico oriental, y los delfines nariz de botella, los delfines comunes y las ballenas jorobadas nadan frente a Los Cóbanos.
Animales más peligrosos de El Salvador
El Salvador no se distingue por tener animales muy peligrosos, y los incidentes graves con fauna son raros. Los felinos salvajes de sus bosques, el ocelote, el margay y el jaguarundi, son pequeños y tímidos y evitan por completo a las personas. Los mapaches pueden morder si se sienten acorralados o si se los alimenta con la mano, así que conviene observarlos a distancia. El principal animal al que hay que respetar está en el mar. El tiburón toro vive en la costa del Pacífico y, a diferencia de la mayoría de los tiburones, puede entrar en esteros, manglares y desembocaduras de ríos, donde el agua es turbia y los pescadores limpian su captura. Es uno de los tiburones más relacionados con mordeduras en el mundo, aunque los ataques en El Salvador son muy poco frecuentes. Bañarse en playas concurridas, evitar las desembocaduras después de las lluvias y no meterse al agua donde se limpia pescado son formas simples de disfrutar la costa con seguridad.
Top 10 animales de El Salvador
Los animales más destacados de El Salvador combinan felinos de bosque, aves coloridas y vida marina. El ocelote, el margay y el jaguarundi son los felinos salvajes del país, cazadores tímidos que sobreviven en bosques protegidos como El Imposible, y el margay es el mejor trepador de los tres, capaz de bajar por los troncos cabeza abajo. El venado cola blanca vive en bosques secos y colinas. Entre las aves, el quetzal resplandeciente, con su larga cola verde, vive en el bosque nuboso de Montecristo, mientras que el torogoz, el ave nacional, es fácil de ver en todo el país. El halcón peregrino llega en invierno desde Norteamérica. En el mar, los delfines nariz de botella nadan por la costa del Pacífico y el tiburón toro caza en aguas costeras y esteros. El mapache, común cerca de ríos, manglares y pueblos, completa la lista.
Ocelote
Leopardus pardalis
El Salvador es el país más densamente poblado de Centroamérica y sus bosques han sido muy reducidos con el paso de los años. El ocelote sobrevive en pequeñas cantidades en los parches de bosque que quedan, incluyendo zonas cercanas al bosque nuboso de Montecristo, en la frontera con Honduras y Guatemala. Su supervivencia en el país depende casi por completo de la protección de estos últimos fragmentos forestales. La pérdida de hábitat y el tráfico son las principales amenazas.
Venado Cola Blanca
Odocoileus virginianus
El venado de cola blanca es el animal nacional de El Salvador y tiene una profunda importancia cultural en el país. Habita los remanentes de bosque seco, matorrales y bordes de zonas agrícolas. La pérdida de hábitat por la agricultura y el crecimiento urbano ha reducido considerablemente su distribución, haciendo los avistamientos menos frecuentes. Los esfuerzos de conservación en áreas naturales protegidas buscan apoyar las poblaciones restantes. Su estado de conservación es Preocupación menor.
Puma
Puma concolor
El puma es el felino salvaje más grande que queda en El Salvador, y durante setenta y dos años nadie pudo probar que siguiera allí. Entre 2018 y 2020 varias cámaras trampa lo fotografiaron por fin en el Parque Nacional Montecristo y en la cuenca del río Sapo, en extremos opuestos del país. La población es diminuta y está confinada a los últimos parches de bosque de altura. La escasa cobertura boscosa la vuelve una de las más frágiles de toda su distribución.
Mapache
Procyon lotor
El mapache habita El Salvador en manglares, corredores fluviales y los fragmentos de bosque que subsisten en este país densamente poblado. Es uno de los mamíferos nativos más adaptables, capaz de sobrevivir incluso donde la agricultura y el crecimiento urbano han reducido el hábitat natural. A veces se le ve cerca de cultivos y basureros en los pueblos. Se clasifica como Preocupación menor, pero la fragmentación del hábitat presiona a la vida silvestre en todo el país.
Armadillo
Dasypodidae spp.
El armadillo de nueve bandas está presente en todo El Salvador, el país más pequeño y densamente poblado de América Central. A pesar de la extensa deforestación y la expansión agrícola, el armadillo ha persistido en parches de bosque, matorrales y márgenes agrícolas en todo el país. Sale de noche a buscar insectos e invertebrados y excava madrigueras en suelos blandos para refugiarse. La mortalidad por atropellos es una amenaza especialmente significativa dada la densa red vial del país, y la pérdida de hábitat continúa reduciendo el territorio disponible.
Zorro Gris
Urocyon cinereoargenteus
El zorro gris está presente en El Salvador, uno de los países más pequeños y densamente poblados de Centroamérica. Ocupa los remanentes de bosque seco y matorrales, especialmente en zonas rurales y montañosas. La pérdida de hábitat por la agricultura y la expansión urbana ha reducido el territorio disponible, lo que hace que la conservación de los fragmentos de bosque sea clave para su permanencia. A pesar de las presiones, la especie muestra resiliencia en paisajes fragmentados con suficiente cobertura vegetal. Estado UICN: Preocupación menor.
Jaguarundi
Herpailurus yagouaroundi
El Salvador es el país más densamente poblado de Centroamérica, y la pérdida de hábitat ha reducido considerablemente el territorio disponible para la fauna silvestre, incluido el yaguarundí. Este felino persiste en los remanentes de bosque tropical seco y matorrales, especialmente en áreas protegidas como el Parque Nacional El Imposible. Activo durante el día, se alimenta de aves, lagartijas y pequeños mamíferos. La deforestación continua es una preocupación seria para su futuro. Estado UICN: Preocupación menor.
Margay
Leopardus wiedii
El Salvador es uno de los lugares más difíciles para la supervivencia del margay, ya que el país ha perdido la gran mayoría de su cobertura forestal original. Pequeños remanentes de bosque fragmentados, como los del Parque Nacional El Imposible, ofrecen un refugio limitado para este felino nocturno. Su presencia en El Salvador es considerada escasa, y la continua pérdida de hábitat agrava la situación. La UICN lo clasifica como Casi amenazado.
Iguana
Iguana iguana
La iguana verde está ampliamente distribuida en las tierras bajas tropicales de El Salvador, presente en riberas, bordes de bosque y vegetación costera. Las crías son de un llamativo azul brillante, color que desaparece al madurar. Fue cazada tradicionalmente por su carne y huevos, y las poblaciones cayeron en áreas muy deforestadas. Aun así, las iguanas siguen siendo parte de la fauna cotidiana en las zonas cálidas del país.
Tortuga marina
Cheloniidae y Dermochelyidae (familias)
La costa pacífica de El Salvador es un importante sitio de anidación para las tortugas lora. Playas como Torola, El Icacal y Los Cóbanos registran actividad de anidación regular, y el país ha implementado programas de protección en áreas clave. A pesar de ser uno de los países más pequeños de Centroamérica, El Salvador gestiona varios santuarios de tortugas donde los huevos se trasladan a criaderos y las comunidades locales participan en los esfuerzos de conservación y monitoreo.
Lechuza común
Tyto alba
La lechuza común se encuentra en todo El Salvador en campos de cultivo abiertos, pastizales y las afueras de pueblos y ciudades en este país densamente poblado. Anida en edificios viejos, torres de iglesias y árboles huecos, y caza roedores de noche. En uno de los países con mayor presión agrícola de América Central, cumple un papel útil controlando los pequeños mamíferos que dañan los cultivos y los granos almacenados. Es uno de los búhos más frecuentes en los hábitats abiertos del país.
Quetzal resplandeciente
Pharomachrus mocinno
En El Salvador, el quetzal resplandeciente es un visitante extremadamente escaso en los pocos bosques nubosos que quedan en la zona de Montecristo, cerca de la frontera con Guatemala y Honduras. La fuerte deforestación ha reducido drásticamente su presencia en el país. Las largas plumas caudales y el colorido del macho lo hacen inconfundible. Proteger los bosques altoandinos de Montecristo es clave para que la especie tenga futuro en El Salvador. Estado UICN: Casi amenazada.
Guardabarranco
Eumomota superciliosa
El momoto cejiturquesa es el ave nacional de El Salvador y representa un símbolo de orgullo cultural en todo el país. Se observa con frecuencia en bosques secos y bordes de bosque, desde la costa del Pacífico hasta los valles interiores. Caza insectos, pequeñas ranas y lagartijas desde ramas despejadas. Su característico movimiento pendular de la cola es una imagen familiar en el campo salvadoreño. Estado IUCN: Preocupación menor.
Halcón peregrino
Falco peregrinus
El halcón peregrino atraviesa El Salvador cada año durante la migración, desplazándose entre América del Norte y del Sur por el corredor del Pacífico. Se puede observar sobre humedales costeros, estuarios y campos agrícolas de octubre a marzo. La bahía de Jiquilisco y otras zonas costeras protegidas son lugares ideales para verlo cazar aves costeras y palomas en invierno. Su estado IUCN es Preocupación menor.
Ballena jorobada
Megaptera novaeangliae
La corta costa pacífica de El Salvador se encuentra dentro de un corredor utilizado por las ballenas jorobadas durante su migración anual. Estos cetáceos viajan desde las frías aguas de alimentación del sur hacia zonas tropicales más cálidas para reproducirse, y los avistamientos frente a las costas salvadoreñas, aunque escasos, han sido registrados. Con hasta 16 metros de longitud, su presencia enriquece la biodiversidad marina del Pacífico centroamericano. La UICN las clasifica como Preocupación menor.
Delfín nariz de botella
Tursiops truncatus
Los delfines nariz de botella se avistan a lo largo de la costa del Pacífico de El Salvador, especialmente en las aguas del golfo de Fonseca y cerca de las comunidades pesqueras costeras. Suelen aparecer en grupos pequeños alimentándose de peces cerca de la orilla. Los pescadores locales los encuentran con frecuencia, ya que los delfines siguen las embarcaciones. Su presencia refleja la riqueza ecológica del litoral pacífico salvadoreño. La UICN los clasifica como Preocupación menor.
Delfín Común
Delphinus delphis
El delfín común habita las aguas costeras y oceánicas del Pacífico de El Salvador, uno de los países centroamericanos más pequeños con acceso a esta región de gran productividad marina. Se observa habitualmente en grupos persiguiendo cardúmenes de anchovetas y sardinas. La corta costa salvadoreña bordea aguas influenciadas por surgencias estacionales que sostienen una vida marina diversa. Estado UICN: Preocupación menor.
Tiburón Toro
Carcharhinus leucas
El tiburón toro frecuenta las aguas costeras y los estuarios de El Salvador a lo largo de la costa del Pacífico de Centroamérica. Ingresa a las desembocaduras de ríos y bahías poco profundas en busca de presas, aprovechando las condiciones turbias y ricas en nutrientes de estos hábitats. Clasificado como Casi amenazado por la UICN, enfrenta presión por la actividad pesquera en la región, donde suele capturarse como fauna de acompañamiento.
Preguntas frecuentes
¿Qué animales viven en El Salvador?
En El Salvador viven ocelotes, margays, jaguarundis, venados cola blanca, zorros grises, mapaches y armadillos. Entre sus aves están el torogoz, el ave nacional, el quetzal resplandeciente, el halcón peregrino y la lechuza, y las iguanas son comunes en las tierras bajas. En la costa del Pacífico viven tortugas marinas, delfines nariz de botella y comunes, ballenas jorobadas y tiburones toro. La mayor parte de esta fauna sobrevive en áreas protegidas como El Imposible, Montecristo, la bahía de Jiquilisco y Los Cóbanos.
¿Cuál es el animal nacional de El Salvador?
El animal nacional de El Salvador es el torogoz, o momoto cejiazul, que fue declarado ave nacional en 1999. Tiene plumas verdes, azules y castañas y una cola larga con dos puntas en forma de raqueta que mueve como un péndulo. El torogoz vive en bosques, jardines y campos de todo el país, y las parejas cavan túneles en barrancos de tierra para anidar y criar juntas a sus pichones. Por eso los salvadoreños lo ven como un símbolo de familia y de unión.
¿Qué datos curiosos hay sobre los animales de El Salvador?
El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica, pero tiene quetzales en el bosque nuboso de Montecristo y tres felinos salvajes pequeños: el ocelote, el margay y el jaguarundi. La bahía de Jiquilisco es uno de los últimos refugios de la tortuga carey en el Pacífico oriental, una especie que los científicos llegaron a creer desaparecida en la región. Las ballenas jorobadas visitan Los Cóbanos entre noviembre y marzo, y el ave nacional, el torogoz, anida en túneles cavados en barrancos de tierra.
¿Qué animales en peligro viven en El Salvador?
Entre los animales de este sitio, los más amenazados en El Salvador son las tortugas marinas. La tortuga carey está en peligro crítico, y la bahía de Jiquilisco concentra cerca del 40 por ciento de todos los nidos conocidos de carey del Pacífico oriental. El margay, el quetzal resplandeciente y el tiburón toro figuran como casi amenazados en la lista de la UICN. El Salvador perdió la mayor parte de sus bosques originales, así que sus felinos y aves de bosque dependen de unas pocas áreas protegidas, y desde 2009 está prohibido consumir huevos de tortuga marina.
¿Dónde ver fauna en El Salvador?
Los mejores lugares para ver fauna en El Salvador son sus parques nacionales y su costa. El Parque Nacional El Imposible protege uno de los bosques más grandes que quedan en el país, hogar de ocelotes, margays, venados y muchas aves. Montecristo, en el bosque nuboso del noroeste, es el lugar para buscar al quetzal resplandeciente. La bahía de Jiquilisco tiene manglares y tortugas marinas que anidan, y Los Cóbanos, cerca de Acajutla, ofrece snorkel en el arrecife, delfines y avistamiento de ballenas jorobadas de noviembre a marzo, con enero y febrero como los mejores meses.
Investigado y escrito por Juan Pablo. Fuentes: Lista Roja de la IUCN, bibliografía científica y guías de campo regionales. Última actualización: .

















