Animales de Panamá
Rana Dorada Panameña
Atelopus zeteki
La rana dorada panameña es el animal nacional más conocido de Panamá. Es una rana pequeña, amarillo brillante con manchas negras, que vivía en arroyos de agua clara de las tierras altas del centro del país, y su piel tiene toxinas muy fuertes. Los panameños la ven como un símbolo de buena suerte, y cada 14 de agosto el país celebra el Día de la Rana Dorada. Una enfermedad causada por un hongo acabó con casi todas las ranas doradas silvestres en los años 2000, y hoy sobreviven sobre todo en programas de cría. El ave nacional es el águila arpía, declarada en 2002, que también aparece en el escudo nacional.
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La fauna de Panamá está marcada por su papel de estrecho puente de tierra entre América del Norte y América del Sur, así que animales de los dos continentes se encuentran en un espacio muy pequeño. Selvas de tierras bajas, bosques nubosos, manglares y dos costas, una en el Caribe y otra en el Pacífico, son el hogar de una enorme variedad de vida. En los bosques viven monos carablanca, monos araña, monos ardilla, perezosos, osos hormigueros, armadillos, tapires y felinos como el jaguar, el puma, el ocelote y el margay. El águila arpía, el ave nacional, caza en las selvas de Darién, mientras que tucanes, guacamayos escarlata y quetzales resplandecientes le dan color a los árboles. La rana dorada panameña, el símbolo más conocido del país, vivía en arroyos de montaña. Las iguanas y los caimanes viven cerca de los ríos, y las serpientes venenosas se esconden en el suelo del bosque. En el mar hay tortugas marinas, manatíes, delfines, ballenas jorobadas y varias especies de tiburones. Muchos animales salvajes de Panamá se pueden ver muy cerca de la Ciudad de Panamá, en los bosques que rodean el canal.
Animales más peligrosos de Panamá
Los animales más peligrosos de Panamá son sus serpientes venenosas. La barba amarilla, conocida allí como equis o terciopelo, es la responsable de la mayoría de las mordeduras graves. Vive en bosques húmedos, campos de cultivo y orillas de ríos, y es más activa de noche. La serpiente de cascabel se encuentra en zonas más secas y abiertas. Usar botas, llevar linterna al anochecer y mirar dónde se pisa reduce mucho el riesgo. Los jaguares y los pumas son poderosos, pero evitan a las personas y los ataques son rarísimos. Los caimanes viven en ríos, lagos y la zona del canal, y conviene observarlos a distancia. En el mar, los tiburones toro pueden entrar en desembocaduras y bahías poco profundas, y los tiburones tigre y martillo viven alrededor de arrecifes e islas, aunque los ataques son raros. Las barracudas pueden morder objetos brillantes en aguas turbias. Seguir los consejos locales y mantener una distancia segura evita la mayoría de los problemas con los animales peligrosos de Panamá.
Top 10 animales de Panamá
El top 10 de animales de Panamá mezcla depredadores de la selva con los grandes cazadores de sus dos mares. El tiburón blanco es un visitante muy raro, mientras que los tiburones tigre, toro y martillo son habituales en aguas panameñas, sobre todo alrededor de las islas del Pacífico. En tierra, el jaguar, el felino más grande de América, todavía caza en Darién y en otros grandes bosques, y el puma vive desde las tierras bajas hasta las montañas. Dos serpientes venenosas, la barba amarilla y la serpiente de cascabel, forman parte de la lista por su fama y el respeto que inspiran. El mono carablanca, un mono muy listo que se ve a menudo cerca del canal, y el águila arpía, el ave nacional, son otras estrellas. Los perezosos, los tucanes, los monos araña y la rana dorada son algunos de los otros animales de Panamá que los visitantes más quieren ver.
Ocelote
Leopardus pardalis
La posición de Panamá como puente entre continentes la convierte en un corredor vital para el ocelote entre América del Norte y del Sur. La especie habita los bosques tropicales de ambas vertientes, incluido el Parque Nacional Darién, Patrimonio de la Humanidad. Es nocturno y solitario, y recorre territorios marcados con olor. La deforestación y el desarrollo de carreteras amenazan la conectividad entre parches de bosque. Estado UICN: Preocupación menor.
Perezoso
Folivora
Panamá alberga tanto perezosos de dos dedos como de tres dedos, que prosperan en los bosques tropicales desde la Zona del Canal hasta la región del Darién. La isla Barro Colorado, un reconocido sitio de investigación en el Canal de Panamá, ha sido escenario de importantes estudios sobre perezosos. Los bosques panameños, puente natural entre continentes, son hogar de una fauna extraordinariamente rica. Estado de conservación: varía según la especie.
Mono araña
Ateles spp.
En Panamá, los monos araña habitan las selvas del Darién, una de las regiones con mayor biodiversidad de las Américas, así como los bosques de la costa caribeña. El Tapón del Darién actúa como una barrera natural que ha contribuido a preservar una cobertura forestal importante, ofreciendo refugio a las poblaciones de monos araña. Sin embargo, la expansión de carreteras y fronteras agrícolas amenaza con abrir zonas antes inaccesibles a la deforestación.
Venado Cola Blanca
Odocoileus virginianus
En Panamá, el venado de cola blanca habita principalmente sabanas y bordes de bosque en provincias como Azuero y Coclé. La Península de Azuero alberga una de las poblaciones más visibles del país. La fragmentación del hábitat por la agricultura es una presión constante. La especie convive con una gran variedad de fauna en Panamá, un país reconocido por su excepcional biodiversidad.
Puma
Puma concolor
La posición de Panamá como puente terrestre entre dos continentes hace que sus bosques alberguen una gran diversidad de presas, lo cual beneficia al puma. La especie está presente desde las selvas del Darién, una de las zonas más silvestres de América Central, hasta las tierras altas cerca de la frontera con Costa Rica. El jaguar compite con el puma por el territorio, empujándolo hacia bosques secundarios. La conservación del hábitat es clave para el futuro de la especie.
Mapache
Procyon lotor
En Panamá, los mapaches están ampliamente distribuidos desde los bosques de tierras bajas y los manglares de ambas costas hasta los bordes de zonas urbanas como Ciudad de Panamá. La posición del país como corredor biológico entre América del Norte y del Sur lo convierte en un punto clave para la fauna, y el mapache es una de las especies más adaptables presentes. Se alimenta de invertebrados marinos, frutas, peces y desperdicios. Se clasifica como Preocupación menor y se observa con frecuencia cerca del Canal de Panamá.
Oso hormiguero
Myrmecophaga tridactyla
El oso hormiguero gigante alcanza el límite norte de su distribución centroamericana en Panamá, donde pequeñas poblaciones habitan sabanas y bosques abiertos. La especie se considera localmente amenazada por la pérdida de hábitat y la caza. Es más probable encontrarla en áreas protegidas como la región del Darién, cerca de la frontera con Colombia, donde el hábitat adecuado se mantiene en condiciones más íntegras.
Armadillo
Dasypodidae spp.
Panamá alberga el armadillo de nueve bandas, presente en bosques, sabanas y zonas agrícolas de ambos lados del país, el Pacífico y el Caribe. La especie se beneficia de la posición de Panamá como corredor biológico entre América del Norte y América del Sur, donde los hábitats forestales diversos se mantienen relativamente intactos. Es nocturno y se alimenta principalmente de insectos e invertebrados del suelo. La caza y la mortalidad por atropellos son las principales presiones sobre las poblaciones de armadillo en las zonas más desarrolladas del país.
Jaguar
Panthera onca
Panamá es un puente fundamental para los jaguares que se desplazan entre América del Norte y del Sur. Las poblaciones se concentran en el Parque Nacional Darién, una extensa selva en gran parte intacta cerca de la frontera con Colombia. Esta conectividad hace que Panamá sea esencial para la supervivencia de la especie en todo el continente. Proteger los bosques del Darién es una de las prioridades de conservación más importantes para el jaguar en Centroamérica. Estado UICN: Casi amenazado.
Zarigüeya
Didelphis spp.
La zarigüeya común (Didelphis marsupialis) se encuentra en toda Panamá, desde las selvas del Darién hasta las zonas más secas de la costa del Pacífico y los bordes urbanos de Ciudad de Panamá. Recorre el suelo del bosque y el dosel bajo con facilidad gracias a su cola prensil. La posición de Panamá como corredor biológico entre América del Norte y del Sur la convierte en un lugar clave para estudiar la dispersión e interacción de las especies de Didelphis. Estado de conservación: Preocupación menor.
Mono Ardilla
Saimiri spp.
En Panamá, los monos ardilla habitan los bosques de tierras bajas cerca de la frontera con Costa Rica, especialmente en la Península de Burica. Se desplazan en grupos numerosos y ruidosos de hasta 75 individuos, buscando insectos y frutas maduras en distintos niveles del bosque. Su estado según la UICN es Preocupación menor, aunque la pérdida de hábitat representa una presión creciente en la región.
Tapir
Tapirus spp.
La posición de Panamá como puente terrestre entre continentes lo convierte en un corredor fundamental para el tapir de Baird. La especie habita el Parque Nacional Darién, una de las áreas protegidas más biodiversas del continente, así como los bosques de la costa caribeña. Mantener la conectividad forestal entre Panamá y Colombia se considera esencial para la supervivencia de las poblaciones de tapir en toda la región.
Zorro Gris
Urocyon cinereoargenteus
El zorro gris alcanza el límite sur de su distribución en Panamá, donde ocupa hábitats secos y semiabiertos, así como zonas boscosas en bordes de bosque. Se alimenta de pequeños mamíferos, aves, insectos y frutos. Es el único cánido de América que trepa árboles, valiéndose de garras curvas y fuertes. Su estado en la Lista Roja de la UICN es Preocupación menor en toda su distribución.
Jaguarundi
Herpailurus yagouaroundi
La posición de Panamá como puente entre dos continentes la convierte en un territorio especialmente importante para el yaguarundí. Este felino recorre bosques tropicales, humedales y matorrales en ambas vertientes, la del Pacífico y la del Caribe. Es una de las siete especies de gatos silvestres registradas en Panamá. La UICN lo sitúa en Preocupación menor, aunque mantener corredores boscosos como los del Darién es clave para su permanencia.
Mono carablanca
Cebus capucinus
El capuchino de cara blanca es uno de los primates más fáciles de ver en Panamá, desde las selvas del Darién hasta el Parque Nacional Soberanía. Vive en grupos de hasta treinta individuos, con una jerarquía social bien definida. Se alimenta de frutas, insectos y pequeños animales, y es conocido por usar herramientas. Su estado en la UICN es Preocupación menor.
Margay
Leopardus wiedii
La posición de Panamá como puente terrestre entre dos continentes lo hace especialmente importante para el margay, que depende de corredores forestales conectados para desplazarse y reproducirse. Se encuentra en selvas bajas y bosques nubosos de las vertientes pacífica y caribeña. Cámaras trampa nocturnas en áreas como el Parque Nacional Darién han confirmado su presencia. La deforestación fuera de zonas protegidas sigue siendo una preocupación. La UICN lo clasifica como Casi amenazado.
Iguana
Iguana iguana
La iguana verde es uno de los reptiles más visibles de Panamá, presente en las costas del Pacífico y el Caribe, en los bosques de la Zona del Canal y en las tierras bajas tropicales del país. Se la ve habitualmente tomando sol en árboles cerca del Canal de Panamá y en parques y zonas verdes de la ciudad de Panamá. La especie está ampliamente distribuida y es consumida como alimento en algunas comunidades del interior.
Tortuga marina
Cheloniidae y Dermochelyidae (familias)
Las costas del Caribe y el Pacífico de Panamá ofrecen hábitat importante para tortugas marinas. Las tortugas laúd anidan en playas caribeñas, especialmente en el Archipiélago de Bocas del Toro y en torno a Isla Bastimentos. En el Pacífico, las tortugas lora anidan en las costas de las provincias de Veraguas y Los Santos. Las tortugas carey y verde también están presentes en ambos océanos. La posición del país conectando Centroamérica y Sudamérica convierte sus aguas en punto de paso para tortugas en migración, y varias áreas protegidas cubren playas de anidación clave.
Caimán
Caiman spp.
La posición de Panamá como puente terrestre entre dos continentes le otorga una notable diversidad de hábitats de humedales donde los caimanes prosperan. El caimán de anteojos se encuentra en ríos, lagos y pantanos de las tierras bajas del Caribe y del Pacífico, incluyendo la cuenca del Canal de Panamá. La región del Darién, una de las áreas de mayor biodiversidad en las Américas, sostiene poblaciones particularmente robustas. Los caimanes son una parte integral de las redes alimentarias de los humedales, controlando las poblaciones de presas y contribuyendo al equilibrio del ecosistema.
Serpiente de Cascabel
Crotalus spp. / Sistrurus spp.
Panamá marca el límite sur de la distribución de Crotalus simus, donde la especie ocupa matorrales secos y bosques abiertos en provincias interiores como Azuero y Coclé. El terreno variado y el clima predominantemente húmedo del país hacen que las cascabeles sean mucho menos frecuentes aquí que en las zonas más áridas de Centroamérica. Los encuentros son raros y la serpiente tiende a ser más esquiva en estos hábitats de transición. Estado UICN: Preocupación menor.
Yarará
Bothrops spp.
La posición de Panamá como puente terrestre entre dos continentes le otorga una biodiversidad excepcional, y las lanceheads forman parte de esa riqueza. La barba amarilla se encuentra en los bosques de tierras bajas de todo el país, desde el Darién al este hasta las laderas caribeñas y pacíficas al oeste. El Parque Nacional Darién, una vasta naturaleza en gran parte intacta, alberga algunas de las poblaciones más densas. Las comunidades agrícolas cercanas a tierras boscosas reportan la mayor cantidad de mordeduras.
Rana Dorada Panameña
Atelopus zeteki
La rana dorada panameña es un pequeño sapo tóxico originario de los bosques nubosos y las laderas húmedas del centro de Panamá, sobre todo del área de El Valle de Antón. Su piel amarilla advierte a los depredadores que se mantengan alejados. Las poblaciones silvestres fueron eliminadas a principios de los años 2000 por una enfermedad fúngica, y la última se vio en 2009. Zoológicos e instituciones panameñas mantienen viva la especie con programas de cría, y es símbolo nacional con su propio día, el 14 de agosto.
Lechuza común
Tyto alba
La lechuza común se encuentra en todo Panamá en campos de cultivo abiertos, pastizales y las afueras de pueblos y ciudades en las vertientes del Pacífico y el Caribe. Anida en edificios viejos, acantilados y árboles huecos, y caza roedores y otras pequeñas presas de noche. Está presente desde las tierras bajas cercanas al Canal de Panamá hasta los valles agrícolas del interior. En las comunidades agrícolas es valorada como controladora natural de roedores. Es menos frecuente en las zonas de selva densa del Darién y las tierras bajas del Caribe.
Quetzal resplandeciente
Pharomachrus mocinno
En Panamá, el quetzal resplandeciente habita los bosques nubosos de las tierras altas del oeste, especialmente en los alrededores del Volcán Barú y las tierras altas de Chiriquí, una región de fama mundial entre los observadores de aves. Los machos desarrollan plumas caudales de casi un metro durante la época reproductiva y se alimentan de aguacates silvestres, ayudando a regenerar el bosque al regurgitar las semillas. Las áreas protegidas de las tierras altas panameñas ofrecen algunas de las mejores oportunidades para observar esta especie. Estado UICN: Casi amenazada.
Guacamayo escarlata
Ara macao
La mayor población de guacamaya roja de Panamá vive en la isla de Coiba, un parque nacional frente a la costa del Pacífico donde las aves se salvaron de buena parte de la captura sufrida en tierra firme. Grupos más pequeños sobreviven en los bosques de la Península de Azuero, en torno a Cerro Hoya. Las parejas vuelan juntas todo el año y anidan en cavidades de árboles grandes. Estado UICN: Preocupación menor.
Halcón peregrino
Falco peregrinus
Panamá es un punto de paso clave para los halcones peregrinos que migran entre América del Norte y América del Sur. La especie transita en grandes cantidades cada otoño y primavera, y se la observa con frecuencia a lo largo de las costas del Pacífico y el Caribe. La estrecha forma del país concentra las aves rapaces migratorias en grupos que los observadores disfrutan cada año. Su estado según la UICN es Preocupación menor.
Águila Arpía
Harpia harpyja
Panamá alberga una de las poblaciones más saludables de águila harpía en Centroamérica, protegida dentro del Parque Nacional Darién y otros bosques de tierras bajas. La especie es además el ave nacional de Panamá, un reconocimiento que ha impulsado su conservación. Investigadores y comunidades locales colaboran para monitorear nidos y reducir amenazas, dándole a esta rapaz icónica una verdadera oportunidad de prosperar. Su estado es Vulnerable.
Tero Común
Vanellus chilensis
El avefría del sur llegó a Panamá de manera relativamente reciente, como parte de una expansión hacia el norte que lo ha llevado a través de Centroamérica en las últimas décadas. Actualmente se observa en pastizales abiertos y bordes de humedales en el centro y este del país, incluida la costa del Pacífico. Su comportamiento audaz y su llamado fuerte lo hacen inconfundible. Estado UICN: Preocupación menor.
Tucán
Ramphastos spp.
La posición de Panamá como puente terrestre entre dos continentes lo convierte en un país de enorme riqueza natural, y los tucanes no son la excepción. Varias especies conviven en sus bosques, siendo el tucán pico iris y el tucán de mandíbula castaña los más extendidos. El Camino del Oleoducto, en el Parque Nacional Soberanía, es uno de los mejores lugares del mundo para observar tucanes y otras aves del dosel. Estado UICN: Preocupación menor.
Bienteveo menor
Philohydor lictor
En Panamá, el bienteveo menor alcanza el extremo noroccidental de su distribución y vive desde la zona del Canal hacia el este, donde está la subespecie más chica, panamensis. Es un ave muy ligada al agua y rara vez se la ve a más de unos metros de la orilla de ríos lentos, lagunas y pantanos. Aquí cría sobre todo en marzo y abril, y con paciencia se la encuentra en ramas bajas junto a cursos de agua de tierras bajas. Estado UICN: Preocupación menor.
Ballena jorobada
Megaptera novaeangliae
La costa pacífica de Panamá, especialmente las aguas del Golfo de Chiriquí y el Parque Nacional Coiba, es una zona clave de reproducción y crianza para las ballenas jorobadas del hemisferio sur, que llegan entre julio y octubre. Las hembras paren y amamantan a sus crías en estas aguas cálidas y resguardadas. Coiba, Patrimonio Mundial de la UNESCO, ofrece algunas de las mejores oportunidades de avistamiento de ballenas en Centroamérica. Estado UICN: Preocupación menor.
Manatí
Trichechus manatus
En Panamá, los manatíes habitan las aguas costeras del Caribe, con avistamientos en Bocas del Toro, los humedales de San San Pond Sak y el sistema del río Chagres. San San Pond Sak es un humedal Ramsar de importancia internacional y alberga una de las poblaciones más relevantes del país. Los esfuerzos de protección del hábitat en esta región son fundamentales frente a la caza, el enredo en redes y la degradación de los humedales. Estado: Vulnerable.
Delfín nariz de botella
Tursiops truncatus
La posición de Panamá entre el océano Pacífico y el mar Caribe permite al delfín mular habitar dos entornos marinos distintos. Se registran en el golfo de Panamá y en la costa caribeña, incluyendo las cercanías de Bocas del Toro. Se alimentan de la diversa fauna de peces que sustentan ambas costas. La UICN los clasifica como Preocupación menor en su rango global.
Delfín Común
Delphinus delphis
La costa Pacífica de Panamá, en particular el golfo de Panamá, es un hábitat productivo para el delfín común. Los afloramientos estacionales en este golfo llevan agua fría y rica en nutrientes a la superficie, atrayendo grandes concentraciones de peces y a los delfines que los cazan. Los grupos pueden superar el centenar de individuos y en ocasiones se avistan desde tierra. La especie está catalogada como Preocupación menor por la UICN, y las aguas marinas de Panamá albergan diversas especies de cetáceos junto al delfín común.
Barracuda
Sphyraena spp.
Las barracudas se encuentran tanto en la costa caribeña como en la del Pacífico de Panamá, habitando bordes de arrecifes, afloramientos rocosos y aguas costeras abiertas. En el lado del Caribe son comunes en los arrecifes de coral de Bocas del Toro y el archipiélago de Kuna Yala. En el Pacífico se las encuentra en el golfo de Chiriquí y alrededor del Parque Nacional Coiba, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, con algunos de los ecosistemas marinos más biodiversos del Pacífico oriental.
Tiburón tigre
Galeocerdo cuvier
La posición de Panamá entre el océano Pacífico y el mar Caribe lo convierte en un lugar destacado para el tiburón tigre, presente en ambas costas. En el Pacífico, zonas como el Golfo de Chiriquí y la isla Coiba ofrecen un rico hábitat marino, mientras que el lado caribeño brinda aguas cálidas poco profundas y sistemas de arrecifes. Aquí se alimenta de peces, tortugas marinas y rayas. La pesca de tiburones y el comercio de aletas son las principales amenazas.
Tiburón martillo
Sphyrna spp.
La posición de Panamá entre dos océanos lo convierte en un lugar extraordinario para los tiburones martillo. Las aguas del Parque Nacional Coiba, en el Pacífico, albergan grandes cardúmenes que atraen a buceadores de todo el mundo. Sus ojos separados y su cabeza sensible les ayudan a detectar presas con facilidad. La pesca excesiva y el comercio de aletas siguen amenazando su supervivencia.
Tiburón blanco
Carcharodon carcharias
El gran tiburón blanco transita ocasionalmente por las aguas de Panamá, donde las costas del Pacífico y el Atlántico ofrecen entornos marinos distintos. El lado del Pacífico, conectado con el Pacífico oriental, es la ruta más probable para esta especie. Panamá se encuentra en una región donde las poblaciones de grandes tiburones enfrentan presión pesquera, lo que resalta la importancia de proteger los corredores oceánicos. Estado UICN: Vulnerable.
Tiburón Toro
Carcharhinus leucas
La posición de Panamá entre dos océanos significa que los tiburones toro están presentes tanto en la costa del Pacífico como en la del Caribe. Los estuarios, desembocaduras de ríos y bahías costeras poco profundas de ambas costas ofrecen un hábitat excelente. La rica biodiversidad marina de Panamá y su red de áreas costeras protegidas brindan cierta protección a este depredador Casi amenazado.
Preguntas frecuentes
¿Qué animales viven en Panamá?
En Panamá viven jaguares, pumas, ocelotes, margays, jaguarundis, tapires, venados cola blanca, perezosos, osos hormigueros, armadillos, mapaches, zarigüeyas, zorros grises y tres tipos de monos: el mono carablanca, el mono araña y el mono ardilla. Entre sus aves están el águila arpía, el ave nacional, el tucán, el guacamayo escarlata, el quetzal resplandeciente y el halcón peregrino. Entre los reptiles y anfibios hay iguanas, caimanes, tortugas marinas, barba amarillas, serpientes de cascabel y la rana dorada panameña. En el mar viven manatíes, ballenas jorobadas, delfines, barracudas y tiburones tigre, toro y martillo.
¿Qué monos viven en Panamá?
Entre los animales de este sitio, en Panamá viven tres monos. El mono carablanca es el más fácil de ver: es listo, curioso y común en los bosques alrededor del Canal de Panamá, incluidas las islas del lago Gatún. El mono araña, de brazos y cola largos, vive en grandes selvas como Darién y se mueve en lo alto de los árboles. El mono ardilla es el más pequeño y el más raro: en Panamá solo vive en el extremo oeste, en Chiriquí, cerca de la frontera con Costa Rica, y está en peligro por la pérdida de bosque.
¿Dónde ver perezosos en Panamá?
Los perezosos son fáciles de encontrar en Panamá, incluso cerca de la capital. El Parque Natural Metropolitano, dentro de la Ciudad de Panamá, y el Parque Nacional Soberanía, junto al canal, son dos de los mejores lugares. El Camino del Oleoducto, en Soberanía, es famoso por sus perezosos, monos y tucanes. Los paseos en bote por el lago Gatún suelen encontrar perezosos descansando en los árboles de las islas. En Panamá viven perezosos de dos y de tres dedos, y también son comunes en Bocas del Toro y en los bosques de Darién. Un guía local ayuda mucho, porque se confunden con las hojas.
¿Cuál es el animal nacional de Panamá?
El animal nacional más conocido de Panamá es la rana dorada panameña, una rana pequeña amarilla y negra que se considera un símbolo de buena suerte. El país celebra el Día de la Rana Dorada cada 14 de agosto. Lamentablemente, una enfermedad causada por un hongo acabó con casi todas las ranas doradas silvestres, y hoy sobreviven sobre todo en centros de cría. El ave nacional es el águila arpía, declarada por ley en 2002. Es una de las águilas más poderosas del mundo y vive en las selvas de Darién y en otros grandes bosques.
¿Hay animales peligrosos en Panamá?
Sí, pero los accidentes graves son raros. Los más peligrosos son las serpientes venenosas, sobre todo la barba amarilla, llamada equis o terciopelo en Panamá, que causa la mayoría de las mordeduras graves, y la serpiente de cascabel. Usar botas, llevar linterna de noche y mirar dónde se pisa baja mucho el riesgo. Los jaguares y los pumas evitan a las personas. Los caimanes viven en ríos y lagos, también cerca del canal, y no hay que acercarse. En el mar, en aguas panameñas viven tiburones toro, tigre y martillo, pero los ataques son muy poco frecuentes. Las barracudas pueden morder joyas brillantes, así que es mejor dejarlas en tierra.
Investigado y escrito por Juan Pablo. Fuentes: Lista Roja de la IUCN, bibliografía científica y guías de campo regionales. Última actualización: .






































