Jirafa

La jirafa es el animal terrestre más alto del planeta. Los machos adultos pueden alcanzar hasta 5,5 metros desde las pezuñas hasta las puntas de los cuernos. Ese cuello extraordinario, que por sí solo puede medir casi dos metros, está formado por solo siete vértebras, el mismo número que tienen la mayoría de los demás mamíferos. Con una lengua de unos 45 centímetros de longitud, las jirafas arrancan hojas de ramas espinosas de acacia a las que ningún otro herbívoro puede llegar. Viven en las sabanas y bosques abiertos del África subsahariana, donde pasan la mayor parte del día alimentándose y duermen en cortos intervalos. Los machos compiten por las hembras mediante un comportamiento llamado «necking», golpeándose con el cuello. La UICN las clasifica como Vulnerable, con una población en declive debido a la pérdida de hábitat, la expansión humana y la caza furtiva.
Hábitat y distribución
Las jirafas se distribuyen por una amplia franja del África subsahariana, desde Chad y Etiopía en el norte hasta Sudáfrica y Namibia en el sur. Prefieren sabanas, bosques abiertos y matorrales donde los árboles de acacia crecen en abundancia. Aunque toleran la sequía mejor que muchos mamíferos de gran tamaño, necesitan zonas con suficiente cobertura arbórea para satisfacer su dieta de ramoneo. Su distribución actual está mucho más fragmentada que en el pasado. Las poblaciones se encuentran dispersas en aproximadamente 21 países, frecuentemente separadas por tierras de cultivo, carreteras y asentamientos humanos en expansión. Algunas poblaciones regionales, como las del África occidental, son críticamente reducidas. Las jirafas no migran como los ñus, pero recorren grandes distancias dentro de su área de distribución cuando escasean el alimento o el agua.
Alimentación
Pocos animales en la Tierra pueden acceder a las fuentes de alimento que las jirafas alcanzan con facilidad. Su dieta se compone principalmente de hojas, flores y vainas de semillas de acacias y otros árboles, que arrancan con una lengua de unos 45 centímetros. Esa lengua es además lo suficientemente resistente como para manejar espinas sin sufrir daño. Un adulto puede consumir hasta 34 kilogramos de vegetación en un solo día, dedicando la mayor parte de sus horas activas al ramoneo. Como se alimentan a alturas que otros herbívoros no pueden alcanzar, desempeñan un papel ecológico único en la sabana. También obtienen gran parte del agua que necesitan de las plantas que consumen, lo cual resulta ventajoso dado lo vulnerable que queda el animal al agacharse a beber directamente del suelo.

Comportamiento
Las jirafas son animales sociales que viven en grupos flexibles y poco estructurados conocidos a veces como torres. Estos grupos no tienen una composición fija, y los individuos se desplazan libremente entre ellos. Los machos compiten por el derecho a aparearse mediante un comportamiento conocido como combate de cuellos, en el que dos rivales balancean sus largos cuellos y se golpean con los osiconos, las protuberancias óseas que tienen sobre la cabeza. Estos enfrentamientos pueden ser sorprendentemente violentos. A pesar de esta rivalidad, las jirafas pasan la mayor parte del tiempo ramoneando tranquilamente y suelen ser serenas en presencia de otras especies. Duermen en intervalos cortos que suman apenas cuatro o cinco horas al día, frecuentemente de pie. Su altura las convierte en vigías naturales, y otros animales de la sabana suelen seguir su mirada para detectar depredadores.

Relación con los humanos
A lo largo de la historia, las comunidades africanas han convivido con las jirafas, y estos animales aparecen en pinturas rupestres de hace miles de años. Hoy en día son un pilar del turismo de fauna silvestre, y atraen visitantes a parques nacionales y reservas privadas de África oriental y meridional. Ese valor económico ha contribuido a impulsar iniciativas de protección en varios países. Sin embargo, a medida que las poblaciones humanas crecen y la agricultura avanza sobre el territorio tradicional de las jirafas, los conflictos aumentan. En ocasiones son cazadas por su carne y por su cola, apreciada en algunas comunidades como símbolo de estatus o para usos en prácticas tradicionales. Representan muy poco peligro para las personas, aunque la coz de un adulto tiene fuerza suficiente para ser letal. La educación y la participación comunitaria se consideran fundamentales para que la especie pueda coexistir con las personas a largo plazo.
Conservación
La UICN clasifica a la jirafa como "Vulnerable", lo que refleja una disminución poblacional de alrededor del 40 por ciento en las últimas tres décadas. Las estimaciones sugieren que quedan menos de 117.000 individuos en estado silvestre. Las principales presiones que impulsan este declive son la pérdida de hábitat, los conflictos civiles en partes de su área de distribución y la caza ilegal. Varias de las subespecies reconocidas enfrentan amenazas mucho más graves, y algunas se califican como "En peligro crítico" a nivel de subespecie. Organizaciones como la Fundación para la Conservación de las Jirafas trabajan con gobiernos y comunidades locales para monitorear poblaciones, restaurar la conectividad del hábitat y reubicar jirafas en zonas donde han desaparecido. Proteger corredores de tierra entre poblaciones fragmentadas se considera uno de los pasos más importantes para mantener un intercambio genético saludable y asegurar el futuro de la especie.
Ficha técnica
Distribución
El Jirafa puede encontrarse en lugares como:
Preguntas frecuentes
¿Cuánto puede medir una jirafa?
Los machos adultos pueden alcanzar hasta 5,5 metros desde la pezuña hasta la punta de los cuernos, lo que los convierte en los animales terrestres más altos del planeta. Las hembras son notablemente más bajas. Gran parte de esa altura proviene del cuello, que por sí solo puede medir casi dos metros. A pesar de su longitud, el cuello de una jirafa tiene solo siete vértebras, igual que casi todos los demás mamíferos.
¿Qué comen las jirafas?
Las jirafas se alimentan principalmente de hojas, flores y vainas de semillas de acacias y otras plantas altas. Su lengua, que puede estirarse unos 45 centímetros, es lo suficientemente resistente como para arrancar ramas con espinas sin lastimarse. Un adulto puede consumir hasta 34 kilogramos de vegetación en un solo día. Como ramonean a alturas que otros herbívoros no alcanzan, tienen muy poca competencia por el alimento.
¿Dónde viven las jirafas?
Las jirafas habitan en el África subsahariana, desde Chad y Etiopía en el norte hasta Sudáfrica y Namibia en el sur. Prefieren sabanas, bosques abiertos y matorrales donde abunden las acacias. Su distribución actual está mucho más fragmentada que antes, con poblaciones dispersas en unos 21 países, frecuentemente separadas por tierras de cultivo y carreteras.
¿Están en peligro las jirafas?
La UICN clasifica a la jirafa como Vulnerable, con menos de 117.000 individuos estimados en estado salvaje. Sus poblaciones han caído alrededor de un 40 por ciento en las últimas tres décadas. La pérdida de hábitat, la caza furtiva y los conflictos armados en partes de su área de distribución son las principales causas. Algunas subespecies se encuentran en situación aún más grave, clasificadas como en peligro crítico.
¿Cómo beben agua las jirafas?
Beber es una de las acciones más incómodas para una jirafa. Para alcanzar el agua, debe abrir o doblar mucho las patas delanteras para bajar la cabeza hasta el nivel del suelo. Esta postura la deja expuesta a depredadores como leones y cocodrilos, por lo que permanece muy alerta y bebe con rapidez. Por suerte, obtiene gran parte del agua que necesita de las plantas que consume.
¿Qué es el 'necking' en las jirafas?
El 'necking' es la forma en que los machos compiten entre sí por el derecho a aparearse. Dos rivales se colocan uno al lado del otro o en ángulo y balancean sus largos cuellos para propinarse golpes con los osiconos, las protuberancias óseas que tienen en la cabeza. Estos golpes pueden ser lo suficientemente fuertes como para desequilibrar al rival. El macho más fuerte suele ganar el acceso a las hembras del área.
¿Cuánto duermen las jirafas?
Las jirafas están entre los animales que menos duermen. Por lo general, descansan un total de solo cuatro a cinco horas al día, normalmente en intervalos cortos en lugar de un período prolongado. La mayor parte del tiempo duermen de pie, lo que les permite reaccionar rápidamente si se acerca un depredador. En ocasiones se tumban para un sueño breve y más profundo, pero eso las hace más vulnerables y ocurre con menos frecuencia.