Foca

La foca común (Phoca vitulina) es uno de los pinnípedos con mayor distribución del mundo, presente en costas templadas y árticas del Atlántico norte y el Pacífico norte. Su cabeza redondeada, sus grandes ojos oscuros y su pelaje cubierto de manchas la hacen fácilmente reconocible. Es una buceadora muy capaz: puede aguantar la respiración hasta 30 minutos y superar los 200 metros de profundidad mientras caza peces, calamares y crustáceos. Descansa en bancos de arena, costas rocosas y playas, sola o en pequeños grupos dispersos. Las hembras paren una única cría a comienzos del verano. Las crías son capaces de nadar pocas horas después de nacer y se destetan entre las tres y las seis semanas de vida. La especie figura como de preocupación menor en la lista roja de la UICN, aunque los enredos en artes de pesca, las molestias causadas por embarcaciones y la contaminación marina siguen presionando a las poblaciones locales.
Hábitat y distribución
La foca común tiene una de las distribuciones más amplias entre los pinnípedos, extendiéndose por las costas del Atlántico norte y del Pacífico norte. Se adapta con facilidad a estuarios protegidos, bahías arenosas, costas rocosas y fiordos árticos. En el Atlántico, su presencia abarca desde las costas orientales de Canadá y Estados Unidos hasta Islandia, Noruega y las Islas Británicas. En el Pacífico, su área de distribución va desde Alaska hasta Baja California, e incluye también zonas de Rusia y Japón. A diferencia de otras especies, la foca común no realiza grandes migraciones, sino que permanece cerca de tramos costeros conocidos durante todo el año, regresando con frecuencia a los mismos lugares para descansar y reproducirse.
Alimentación
La foca común es una cazadora muy capaz. Su dieta incluye una gran variedad de presas: peces como el arenque, el lanzón y los peces planos, además de calamares y crustáceos. El menú varía según la zona y la época del año, ya que estas focas son oportunistas y aprovechan lo que más abunda en cada momento. Para cazar, pueden sumergirse a más de 200 metros de profundidad y aguantar la respiración hasta 30 minutos, reduciendo su frecuencia cardíaca de forma notable para ahorrar oxígeno. Sus grandes ojos les permiten localizar presas en aguas turbias o con poca luz. Los bigotes, llamados vibrisas, también cumplen un papel fundamental: detectan los pequeños movimientos del agua que deja a su paso un pez que ya ha nadado por delante.

Comportamiento de descanso
Entre una salida de caza y otra, las focas comunes pasan una parte importante del tiempo fuera del agua. Este comportamiento, conocido como descanso en tierra, ocurre en bancos de arena, arrecifes rocosos, playas protegidas e incluso sobre hielo flotante en las regiones más frías. Estos lugares les sirven para dormir, calentarse al sol, mudar el pelaje una vez al año y amamantar a sus crías. A diferencia de muchos otros pinnípedos, las focas comunes se reúnen en grupos dispersos y tranquilos, sin llegar a formar colonias densas, y cada individuo suele mantener cierta distancia con sus vecinos. Son animales sensibles a las molestias cuando están en tierra: las interrupciones repetidas causadas por embarcaciones o personas pueden llevarlas a abandonar zonas de descanso importantes, lo que afecta seriamente su bienestar con el paso del tiempo.

Reproducción
Las crías nacen a comienzos del verano, aunque el momento exacto varía según la región. En zonas más al sur y templadas, los nacimientos pueden comenzar ya en febrero, mientras que en áreas árticas pueden retrasarse hasta junio o julio. Cada hembra da a luz una sola cría, que nace con una notable capacidad para nadar. En pocas horas, el cachorro ya puede entrar al agua junto a su madre. La lactancia dura entre tres y seis semanas, durante las cuales la cría crece con rapidez gracias a la leche de su madre, muy rica en grasa. Una vez destetada, debe valerse por sí misma. El apareamiento tiene lugar en el agua poco después del destete. Los machos compiten por acceder a las hembras, aunque de forma mucho menos agresiva que en las especies que forman grandes colonias reproductoras en tierra.
Conservación
La UICN clasifica a la foca común como de preocupación menor a nivel global, y en muchas regiones las poblaciones se mantienen estables o se han recuperado tras el fin de los programas de matanza a gran escala del siglo XX. Aun así, la especie enfrenta una serie de presiones que no han desaparecido. El enredo en redes de pesca sigue siendo una de las principales causas de muerte fuera de la depredación natural. El ruido y las molestias causadas por el tráfico de embarcaciones pueden interferir en su comunicación y alejarlas de zonas de descanso fundamentales. Los vertidos de petróleo y la acumulación de contaminantes en aguas costeras afectan tanto a las focas como a los peces de los que dependen. El cambio climático añade una incertidumbre adicional, alterando la disponibilidad de presas y reduciendo el hielo marino en las partes más árticas de su área de distribución. Varias poblaciones regionales se vigilan de cerca debido a descensos locales.
Ficha técnica
Distribución
El Foca puede encontrarse en lugares como:
Preguntas frecuentes
¿Qué comen las focas comunes?
Las focas comunes comen una gran variedad de alimentos marinos: peces como el arenque, el lanzón y los peces planos, además de calamares y crustáceos. Son cazadoras oportunistas, es decir, aprovechan lo que haya disponible en su zona en cada momento. Para atrapar sus presas, pueden bucear a más de 200 metros de profundidad y aguantar la respiración hasta 30 minutos, lo que las convierte en excelentes cazadoras submarinas.
¿Dónde viven las focas comunes?
Las focas comunes viven en las costas del Atlántico Norte y del Pacífico Norte. Se las puede encontrar en lugares como Canadá, Estados Unidos, Islandia, Noruega, el Reino Unido, Rusia y Japón. Prefieren bahías protegidas, estuarios, costas rocosas y playas de arena. A diferencia de otros mamíferos marinos, no realizan largas migraciones, sino que permanecen cerca de los mismos tramos de costa durante todo el año.
¿Cuánto tiempo puede aguantar la respiración una foca común?
Una foca común puede aguantar la respiración hasta 30 minutos, lo cual es impresionante para un mamífero de su tamaño. Para lograrlo, su ritmo cardíaco se reduce enormemente bajo el agua, disminuyendo así el consumo de oxígeno. Esta capacidad, llamada reflejo de buceo, le permite perseguir presas a más de 200 metros de profundidad. Aunque en la naturaleza la mayoría de los buceos duran solo unos pocos minutos.
¿Son peligrosas las focas comunes para los humanos?
Las focas comunes no son peligrosas para los humanos en general. Son animales curiosos por naturaleza y suelen observar a las personas desde el agua a cierta distancia. Sin embargo, como cualquier animal salvaje, pueden morder si se sienten acorraladas o amenazadas, especialmente cuando descansan en la playa. Siempre es mejor mantener la distancia y no intentar tocarlas, ya que el acercamiento también las estresa y puede provocar que abandonen zonas de descanso importantes.
¿Cuánto tiempo viven las focas comunes?
En libertad, las focas comunes suelen vivir entre 25 y 35 años, y las hembras generalmente superan en longevidad a los machos. Estos tienden a vivir menos, en parte porque el esfuerzo de competir por las hembras afecta a su organismo con el tiempo. Depredadores como tiburones, orcas y osos polares acortan la vida de muchas focas antes de que lleguen a viejas. El enredo en redes de pesca también es una causa importante de muerte prematura.
¿Por qué las focas comunes salen del agua?
Las focas comunes salen del agua con regularidad para descansar, un comportamiento conocido como «varada». Lo hacen para dormir, calentarse al sol, mudar el pelaje durante la muda anual y amamantar a sus crías. Suelen usar siempre los mismos lugares, reuniéndose en grupos relajados sobre bancos de arena, arrecifes rocosos y playas protegidas. Estos descansos son esenciales para su salud, por lo que las molestias repetidas de personas o embarcaciones pueden dañar a las poblaciones locales.
¿Están en peligro las focas comunes?
La foca común está clasificada como «Preocupación menor» por la UICN, lo que significa que la especie en su conjunto no corre riesgo de extinción en este momento. De hecho, las poblaciones de muchas regiones se han recuperado desde que finalizaron los programas de caza a gran escala en el siglo XX. Aun así, algunos grupos locales enfrentan amenazas reales por el enredo en redes de pesca, la contaminación, el tráfico de embarcaciones y los efectos del cambio climático.