Kea

El kea es el único loro alpino del mundo y una de las aves más inteligentes que existen. Vive exclusivamente en la Isla Sur de Nueva Zelanda, en bosques subalpinos, laderas rocosas y valles de gran altitud. Su plumaje es principalmente verde oliva, con llamativas plumas anaranjadas en la cara inferior de las alas que brillan con fuerza durante el vuelo. Con su pico curvo y robusto escarba raíces, arranca corteza y examina prácticamente cualquier objeto que encuentra. Se alimenta de raíces, frutos, hojas, semillas, insectos y carroña ocasional. Estudios científicos demuestran que puede resolver acertijos, cooperar en grupo e incluso comprender nociones de probabilidad, lo que lo sitúa entre los animales no humanos más inteligentes. Está catalogado como En peligro, amenazado principalmente por armiños, zarigüeyas y ratas introducidas en Nueva Zelanda.
Hábitat y distribución
La Isla Sur de Nueva Zelanda es el único lugar del planeta donde vive el kea. Ocupa una amplia franja de altitud, desde los bosques de hayas en las laderas bajas hasta las zonas subalpinas y alpinas por encima del límite arbóreo, donde la nieve puede persistir bien entrada la primavera. Las regiones de Fiordland, Westland y Nelson Lakes albergan algunas de las poblaciones más numerosas. En lugar de migrar, el kea sube y baja por las montañas según la estación, descendiendo a los valles más bajos durante los inviernos más duros. Se siente igual de cómodo en afloramientos rocosos, laderas de pedreas y en los estacionamientos de montaña, donde los individuos curiosos son una presencia habitual para quienes visitan los parques nacionales de los Alpes del Sur.
Alimentación
Pocos pájaros tienen una dieta tan variada como la del kea. Se alimenta de raíces, bulbos, bayas, hojas, semillas, néctar e insectos, y también consume carroña cuando se presenta la oportunidad. Su pico curvo y poderoso está bien adaptado para desprender la corteza de los árboles en busca de larvas, cavar en el suelo para extraer raíces y abrir cápsulas de semillas resistentes. El kea es un forrajeador oportunista que explora constantemente su entorno en busca de cualquier cosa comestible. En zonas cercanas a la actividad humana, ha aprendido a rebuscar en cubos de basura y a desbaratar comida dejada sin vigilancia. Al transportar semillas a través del terreno montañoso, también contribuye a la regeneración de plantas nativas, cumpliendo un papel silencioso pero real en la salud del ecosistema alpino.

Inteligencia y comportamiento
Entre las aves, el kea destaca como una de las especies intelectualmente más impresionantes que se han estudiado. Las investigaciones han demostrado que puede resolver acertijos de varios pasos, cooperar con otros individuos para obtener una recompensa e incluso comprender el concepto de probabilidad, una habilidad que antes se consideraba exclusiva de los humanos y un reducido grupo de mamíferos. Son animales tremendamente juguetones, sobre todo de jóvenes, y pasan horas manipulando objetos, deslizándose por pendientes nevadas e inspeccionando cualquier cosa desconocida. Esta curiosidad los lleva a arrancar juntas de goma de las ventanillas de los coches, desmontar botas dejadas fuera de los refugios y hurgar en todo lo que tienen al alcance. Lejos de ser una conducta destructiva sin motivo, refleja una mente activa y aguda que siempre busca algo nuevo con lo que interactuar.

Reproducción
El kea suele reproducirse entre julio y enero, anidando en lugares resguardados como grietas profundas en la roca, madrigueras cavadas en el suelo o huecos bajo las raíces de árboles grandes. La hembra pone entre dos y cinco huevos y asume la mayor parte de la incubación, que dura unas tres semanas. El macho cumple un papel de apoyo fundamental: lleva comida a la hembra durante la incubación y continúa aprovisionando tanto a ella como a los polluelos tras la eclosión. Los juveniles permanecen con el grupo familiar durante varios meses, aprendiendo habilidades a través del juego y la observación. El éxito reproductivo puede variar de forma marcada de un año a otro, y en las temporadas en que los depredadores introducidos, como las armiños, alcanzan altas densidades, la tasa de fracaso en los nidos aumenta considerablemente.
Conservación
Clasificado como En peligro en la Lista Roja de la UICN, el kea enfrenta una presión seria desde varios frentes. Los armiños, ratas y zarigüeyas, todos introducidos en Nueva Zelanda por los seres humanos, depredan huevos, polluelos y hembras en el nido, y se consideran el principal motor del declive poblacional. Las estimaciones sitúan la población silvestre total entre tres mil y siete mil individuos. El Departamento de Conservación de Nueva Zelanda lleva a cabo operaciones de control de depredadores en las principales zonas de montaña, incluidos lanzamientos aéreos de cebo con veneno para reducir el número de armiños. El envenenamiento por plomo procedente de materiales de construcción también ha afectado al kea en zonas próximas a infraestructuras humanas, lo que ha impulsado medidas para eliminar la fuente del problema. La educación pública tiene cada vez más peso en la conservación, animando a la gente a no alimentar a los kea, lo que los acerca a carreteras y otros peligros.
Ficha técnica
Preguntas frecuentes
¿El kea es realmente un loro?
Sí, el kea es un loro auténtico y bastante extraordinario. Pertenece a la familia Psittacidae y es el único loro del mundo que habita en un entorno alpino. Aunque la mayoría de la gente imagina a los loros en selvas tropicales, el kea prospera en los fríos y escarpados paisajes montañosos de la Isla Sur de Nueva Zelanda, rodeado de nieve durante meses.
¿Qué tan inteligente es el kea?
El kea está considerado uno de los pájaros más inteligentes del planeta. Los científicos han demostrado que puede resolver problemas de varios pasos, colaborar con otros kea para obtener una recompensa e incluso comprender la probabilidad a un nivel básico. Esta última habilidad se creía exclusiva de los humanos y algunos mamíferos. Su curiosidad y capacidad para resolver problemas son evidentes a diario en la naturaleza.
¿Por qué los kea dañan los autos?
Los kea son aves enormemente curiosas que exploran todo lo que tienen al alcance, y los autos ofrecen toda clase de materiales interesantes para investigar. Arrancan las gomas de las ventanas, quitan los limpiaparabrisas y hurgan en cualquier pieza que puedan desprender. No es agresividad, sino el reflejo de una mente activa que busca estimulación. Los estacionamientos cerca de los parques nacionales son famosos por los encuentros con kea.
¿Cuáles son las mayores amenazas para el kea?
La mayor amenaza para el kea proviene de los depredadores introducidos en Nueva Zelanda por los humanos, especialmente las comadrejas, las ratas y las zarigüeyas. Estos animales atacan los huevos, los polluelos y las hembras en los nidos, disparando las tasas de fracaso reproductivo en años difíciles. El envenenamiento por plomo procedente de materiales de construcción antiguos también ha afectado a los kea que viven cerca de estructuras humanas.
¿Dónde vive exactamente el kea?
El kea vive únicamente en la Isla Sur de Nueva Zelanda y no existe ninguna población natural en otro lugar del mundo. Prefiere los entornos de montaña, desde los bosques de hayas en las laderas más bajas hasta el terreno rocoso por encima del límite del bosque. Las regiones de Fiordland, Westland y Nelson Lakes albergan algunas de las poblaciones más fuertes. Los kea suben y bajan en altitud según la temporada.
¿Qué come el kea?
El kea come una variedad de alimentos sorprendentemente amplia: raíces, bayas, hojas, semillas, néctar, insectos y carroña. Su robusto pico curvado le permite excavar en el suelo, arrancar la corteza de los árboles y partir semillas duras con facilidad. Cerca de los asentamientos humanos, ha aprendido a hurgar en los cubos de basura y robar comida desatendida. Esta flexibilidad es una de las razones por las que el kea sobrevive en un entorno tan exigente.
¿El kea está en peligro de extinción?
Sí, el kea está clasificado como "En peligro" en la Lista Roja de la UICN. La población silvestre se estima entre tres mil y siete mil individuos, un número relativamente pequeño para una especie distribuida por la Isla Sur de Nueva Zelanda. Los esfuerzos de conservación incluyen programas de control de depredadores del Departamento de Conservación de Nueva Zelanda y campañas de educación pública para mantener a los kea alejados de carreteras y zonas de actividad humana.