Yak

El yak es un bóvido de gran altitud propio del altiplano tibetano y cordilleras vecinas. Su pelaje denso, cuerpo robusto y capacidad respiratoria eficiente permiten trabajar y sobrevivir por encima de los 4.000 metros. Los rebaños pastan praderas alpinas y estepas ventosas, desplazándose de forma estacional para seguir el forraje. En el Himalaya y Asia Central, las comunidades dependen del yak para transporte, leche, carne y fibra, y su pisada segura sostiene la vida diaria en terrenos donde otros animales domésticos fallan.
Hábitat y distribución
Los yaks salvajes sobreviven en la meseta tibetana de Qinghai y en cordilleras vecinas, generalmente entre los 3.000 y los 5.500 metros, donde el oxígeno escasea y las temperaturas caen muy por debajo de cero. Hay poblaciones en Qinghai, Xizang y Xinjiang, en China, en la meseta de Changthang en Ladakh, India, y en menor número en Nepal, Bután, el Altai mongol y el norte de Pakistán. Los rebaños domésticos ocupan un área más amplia, mantenidos por comunidades pastoras en altitudes que pocos animales toleran. Los salvajes prefieren estepas alpinas abiertas y laderas rocosas, mientras los domésticos pastan cerca de pueblos.
Alimentación
Los yaks se alimentan principalmente de pastos, juncias y hierbas alpinas, y suman musgos y líquenes cuando el forraje escasea. Durante los inviernos más duros, la nieve espesa suele cubrir los pastizales, por lo que usan sus pezuñas anchas y el hocico para cavar y alcanzar la vegetación seca de abajo. Su sistema digestivo procesa plantas fibrosas y duras con más eficiencia que el ganado común, lo que les permite obtener energía de una vegetación escasa. Los domésticos a veces reciben forraje adicional cerca de los campamentos de invierno, pero los salvajes dependen por completo del terreno.
Adaptaciones a gran altitud
Sobrevivir por encima de los cuatro mil metros exige un cuerpo preparado para el frío y la falta de oxígeno. Los yaks tienen pulmones y corazón inusualmente grandes para su tamaño, junto con más glóbulos rojos que el ganado de tierras bajas, lo que les permite aprovechar mejor el oxígeno del aire de montaña. Un pelaje doble y denso, con capa externa gruesa y subpelo aislante, retiene el calor corporal incluso con viento fuerte y temperaturas extremas. Las patas cortas, el cuerpo compacto y la escasez de glándulas sudoríparas reducen aún más la pérdida de calor, y sus pezuñas anchas dan estabilidad sobre terreno cubierto de nieve.

Comportamiento
La vida social del yak gira en torno a manadas de hembras emparentadas y sus crías, lideradas por las de mayor experiencia, que deciden cuándo y hacia dónde se mueve el grupo. Los machos adultos suelen vivir solos o en pequeños grupos la mayor parte del año, y se unen a las hembras solo durante el apareamiento, en otoño. Las manadas se desplazan entre pastos altos en verano y valles resguardados en invierno, evitando así la nieve más profunda mientras siguen el forraje disponible. Ante lobos o leopardos de las nieves, los yaks pueden agruparse y encarar hacia afuera, usando su tamaño y cuernos como defensa colectiva.
Usos por las personas
El yak sigue siendo central en la vida de las altas montañas de Asia. Las hembras, llamadas dri, dan leche que se bate para hacer manteca y se fermenta para hacer queso, ambos básicos en la dieta del Himalaya. Su fibra se hila para sogas, carpas y textiles abrigados, mientras el estiércol seco sirve de combustible donde no crecen árboles. Como animales de carga, transportan equipaje por senderos empinados del Himalaya, incluidas rutas de trekkers y expediciones de montañismo. En Mongolia y partes del Tíbet también se los hace correr o se los exhibe en festivales, y sus cueros se convierten en cuero y en botes tradicionales.
Ficha técnica
Preguntas frecuentes
¿Qué es un yak?
El yak es un bóvido grande y de pelaje lanoso, originario de las montañas de Asia Central y la meseta tibetana. Pertenece a la familia del ganado vacuno y el bisonte, y se adaptó durante miles de años a sobrevivir con frío extremo y poco oxígeno, a más de 4.000 metros de altitud. Las comunidades del Himalaya y Mongolia lo crían por su leche, carne, lana y transporte, mientras una población salvaje más reducida sigue habitando zonas remotas, clasificada como vulnerable.
¿Dónde viven los yaks?
Los yaks habitan la meseta tibetana y las cordilleras que la rodean, en zonas de China, India, Nepal, Bután, Mongolia y Pakistán. Las manadas salvajes prefieren estepas alpinas remotas y praderas altas, generalmente entre los 3.000 y los 5.500 metros, mientras que los domésticos se mantienen más cerca de los pueblos, a altitudes algo menores. Gracias a su tolerancia al frío extremo y al aire enrarecido, sigue siendo uno de los pocos animales con los que las comunidades pastoras pueden contar.
¿Qué comen los yaks?
Los yaks son herbívoros que pastan pastos, juncias y hierbas alpinas, y recurren a musgos, líquenes y arbustos cuando el forraje habitual escasea. En invierno, la nieve espesa puede cubrir buena parte del pastizal, así que usan sus pezuñas anchas para cavar y alcanzar la vegetación seca de abajo. Su sistema digestivo está bien adaptado a plantas fibrosas, lo que les permite sobrevivir con la vegetación escasa típica de la montaña, donde otros animales tendrían dificultades.
¿Qué tamaño tienen los yaks?
Los yaks son animales grandes y robustos. Los machos salvajes pueden superar la tonelada de peso y casi dos metros de altura a la altura del hombro, mientras que los domésticos suelen ser más chicos, con unos pocos cientos de kilos. Las hembras, salvajes y domésticas, son notablemente más livianas y bajas que los machos. Su pelaje denso y lanoso suma volumen a su aspecto, con pelos largos que cuelgan hasta el vientre y los protegen del viento y el frío.
¿Cuál es la diferencia entre un yak y un bisonte?
Aunque el yak y el bisonte son bóvidos grandes y de pelaje abundante, no están emparentados de cerca y viven en ambientes muy distintos. El yak está adaptado al frío de zonas de muchísima altitud en Asia Central, con un cuerpo más chico y una contextura compacta pensada para terreno montañoso. El bisonte es originario de las praderas de América del Norte y Europa, donde desarrolló un cuerpo más voluminoso para la vida en llanuras abiertas. Difieren en hábitat, comportamiento y rasgos físicos.
¿Son peligrosos los yaks para las personas?
Por lo general, los yaks son animales tranquilos y acostumbrados al contacto con las personas, ya que muchas poblaciones llevan siglos domesticadas. Aun así, son animales grandes y fuertes, y los machos pueden volverse agresivos durante el apareamiento o si se sienten amenazados. Los yaks salvajes, con poco contacto humano, suelen ser mucho más esquivos y prefieren alejarse antes que acercarse. Como con la mayoría de los animales que viven en manada, la precaución reduce bastante el riesgo de lesiones.
¿Cuánto viven los yaks?
Los yaks suelen vivir entre 20 y 25 años, tanto en estado salvaje como bajo cuidado humano, aunque la duración exacta varía según la dieta, la altitud y el acceso a atención veterinaria. Los domésticos que reciben alimento y refugio constante en los inviernos más duros suelen acercarse al extremo superior de ese rango. Los salvajes enfrentan presiones adicionales, como la depredación de lobos y leopardos de las nieves, lo que puede acortar su vida frente a la de manadas bien cuidadas.









