Gacela de Thomson

La gacela de Thomson (Eudorcas thomsonii) es uno de los antílopes más comunes de África Oriental, presente en los pastizales abiertos y sabanas de hierba corta de Kenia y Tanzania. Se reconoce fácilmente por su pelaje marrón arenoso, el vientre blanco brillante y la marcada franja negra que recorre cada flanco. Los adultos miden entre 55 y 82 cm a la altura del hombro y pesan entre 15 y 35 kg, siendo los machos los que portan cuernos curvos con anillos. Esta gacela está hecha para correr: alcanza hasta 80 km/h en tramos cortos, lo que le permite escapar de guepardos y otros depredadores. También realiza saltos verticales llamados stotting, que parecen servir para demostrar vigor ante los cazadores. Activa durante el día, la gacela de Thomson pasta en manadas que pueden llegar a cientos de individuos, a menudo junto a ñus y cebras durante las grandes migraciones por el Serengeti y el Maasai Mara.
Hábitat y distribución
Las gacelas de Thomson están estrechamente ligadas a los pastizales abiertos y las sabanas de hierba corta del este de África. Kenia y Tanzania albergan la gran mayoría de la población, con las llanuras del Serengeti y el Maasai Mara como núcleo de su distribución. Evitan la hierba alta y los matorrales densos, y prefieren terrenos donde puedan detectar el peligro a distancia. También existen poblaciones en el sur de Sudán y una pequeña área del suroeste de Etiopía. Estas gacelas siguen los patrones de lluvia estacionales y se desplazan hacia zonas donde brota hierba fresca. Con frecuencia comparten su territorio con ñus y cebras, y este pastoreo mixto las beneficia, ya que los animales más grandes recortan la hierba alta y dejan al descubierto los brotes cortos que prefieren.
Alimentación
Las hierbas constituyen la base de la alimentación de esta gacela, y muestra una clara preferencia por los brotes cortos y frescos frente a la vegetación más vieja y fibrosa. Las gacelas de Thomson son ramoneadoras selectivas: suelen elegir las partes más nutritivas de cada planta en lugar de consumir todo lo que tienen delante. Durante la estación seca, cuando escasea la hierba verde, cambian su dieta hacia arbustos bajos y herbáceas para mantener su aporte nutricional. También son capaces de obtener una cantidad considerable de agua a partir de las plantas que consumen, lo que les permite pasar más tiempo sin beber que otros mamíferos de la sabana. Aun así, beben con regularidad cuando el agua está disponible. Sus hábitos alimenticios complementan los de los herbívoros más grandes, lo que las convierte en parte esencial del ecosistema.

Comportamiento
Pocos antílopes resultan tan dinámicos de observar como las gacelas de Thomson. Son activas durante el día y viven en manadas que pueden ir desde unos pocos individuos hasta varios cientos. Estas manadas no son grupos permanentes: su composición cambia constantemente, con animales que se incorporan o se marchan según las condiciones. Los machos defienden territorios durante la época de cría y realizan despliegues para atraer a las hembras y ahuyentar a los rivales. Uno de los comportamientos más llamativos de su repertorio es el stotting, una serie de saltos con las patas rígidas que ejecutan cuando un depredador está cerca. Los investigadores creen que esta señal indica al depredador que la gacela está en buena forma, haciendo que la persecución no merezca el esfuerzo. Sus famosas carreras en zigzag, combinadas con una velocidad máxima cercana a los 80 km/h, las hacen genuinamente difíciles de atrapar.

Depredadores
Las gacelas de Thomson ocupan un lugar central en la red alimentaria del este de África y son cazadas por una amplia variedad de carnívoros. El guepardo es quizás su depredador más especializado, diseñado para darles alcance en terreno abierto con carreras que superan los 100 km/h. Los leones y los leopardos también las cazan con regularidad, confiando más en la emboscada que en la velocidad. Las hienas manchadas, los perros salvajes africanos e incluso los servals también se alimentan de estas gacelas, siendo los animales jóvenes y los que se alejan del grupo los más vulnerables. Aves rapaces como el águila marcial pueden atacar a las crías en ocasiones. Esta presión constante de tantos cazadores distintos ha moldeado los agudos sentidos de la gacela, su preferencia por el terreno abierto y su tendencia a permanecer en grupo, donde muchos pares de ojos pueden detectar el peligro antes de que sea demasiado tarde.
Conservación
La UICN clasifica actualmente a la gacela de Thomson como Casi amenazada, lo que refleja que, si bien las poblaciones siguen siendo considerables, la tendencia es a la baja. Las estimaciones sugieren que existen más de 500.000 individuos en su área de distribución, pero las cifras han caído de forma significativa en las últimas décadas. La mayor presión proviene de la expansión de tierras de cultivo y asentamientos humanos en zonas que antes eran sabanas abiertas. Esto reduce el espacio disponible para la migración y el pastoreo. La caza furtiva añade más presión, especialmente en zonas fuera de las reservas protegidas. Dentro de parques nacionales como el Serengeti y el Maasai Mara, las poblaciones son más estables, lo que subraya la importancia de las áreas protegidas para la supervivencia de la especie a largo plazo. Los cambios climáticos que afectan al ritmo y la fiabilidad de las lluvias estacionales son una preocupación creciente, ya que pueden reducir la disponibilidad de hierba fresca de la que dependen estas gacelas.
5 curiosidades de la gacela de Thomson
Cinco datos que vale la pena conocer sobre la gacela de Thomson: • Su nombre científico rinde homenaje a Joseph Thomson, un explorador escocés que atravesó el territorio masái en la década de 1880 y dio a conocer esta especie en los círculos científicos. • Tanto los machos como las hembras tienen cuernos, aunque los de las hembras son notablemente más delgados y cortos. • Las crías recién nacidas pasan sus primeras semanas escondidas entre la hierba mientras la madre pasta cerca, regresando solo unas pocas veces al día para amamantarlas. • La llamativa franja negra del flanco no es solo decorativa. Se cree que ayuda a los miembros de la manada a seguirse mutuamente durante los desplazamientos rápidos en grupo. • La gacela de Thomson es uno de los antílopes más estudiados del mundo, y gran parte de lo que los científicos saben sobre el comportamiento de stotting proviene de investigaciones realizadas con esta especie en el Serengeti.
Ficha técnica
Preguntas frecuentes
¿Qué comen las gacelas de Thomson?
Las gacelas de Thomson son herbívoras que prefieren los pastos cortos y frescos a la vegetación vieja y más dura. Eligen las partes más nutritivas de las plantas en lugar de comerlo todo. Durante la estación seca, cuando el pasto escasea, recurren a arbustos y plantas de hoja. Además, obtienen gran parte del agua que necesitan directamente de lo que comen, lo que les permite pasar más tiempo sin beber que otros animales de la sabana.
¿A qué velocidad corre una gacela de Thomson?
Las gacelas de Thomson pueden alcanzar casi 80 km/h en carreras cortas, lo que las convierte en uno de los animales más veloces de la sabana africana. También corren en zigzag para despistar a los depredadores que se mueven rápido, como el guepardo. Esta combinación de velocidad y agilidad les da una buena oportunidad de escapar incluso de los cazadores más rápidos de su hábitat.
¿Dónde viven las gacelas de Thomson?
Las gacelas de Thomson viven principalmente en Kenia y Tanzania, donde recorren las praderas abiertas y sabanas de pasto corto. Las llanuras del Serengeti y el Maasai Mara son el núcleo de su distribución. También existen poblaciones más pequeñas en el sur de Sudán y en un rincón de Etiopía. Prefieren terrenos abiertos y amplios desde los que puedan detectar el peligro a distancia, y evitan zonas con pasto alto o matorral denso.
¿Qué es el stotting y por qué lo hacen las gacelas de Thomson?
El stotting es un comportamiento en el que la gacela salta repetidamente con las patas rígidas, como si rebotara sobre un resorte. Los científicos creen que envía un mensaje a los depredadores indicando que el animal es fuerte y sano, por lo que no vale la pena perseguirlo. También puede servir para avisar al resto de la manada de que hay peligro cerca. Es uno de los comportamientos más fascinantes y estudiados del reino animal.
¿Están en peligro las gacelas de Thomson?
Las gacelas de Thomson están clasificadas como "Casi amenazada" en la Lista Roja de la UICN. Todavía existen cientos de miles de individuos en África oriental, pero las cifras han ido bajando durante décadas. Los principales problemas son la pérdida de sabana abierta por la expansión agrícola y los asentamientos humanos, además de la caza furtiva fuera de las áreas protegidas. Dentro de parques como el Serengeti, las poblaciones se mantienen mejor, lo que demuestra la importancia de estas reservas.
¿Qué animales cazan a las gacelas de Thomson?
Las gacelas de Thomson son cazadas por muchos depredadores. El guepardo es probablemente su amenaza más conocida, diseñado para perseguirlas en terreno abierto. Los leones y leopardos también las cazan con frecuencia, usando la emboscada en lugar de la velocidad. Las hienas manchadas, los licaones y los servals completan la lista de los principales cazadores. Las crías son especialmente vulnerables y pueden ser capturadas incluso por grandes rapaces como el águila marcial.
¿Las gacelas de Thomson migran?
Las gacelas de Thomson sí se desplazan con las estaciones, siguiendo las lluvias para encontrar pasto fresco. Son una parte visible de la gran migración por el Serengeti y el Maasai Mara, y suelen viajar junto a ñus y cebras. Sus movimientos no son tan espectaculares ni tan conocidos como los de los ñus, pero recorren grandes distancias a lo largo del año en busca del pasto corto y verde que mejor se adapta a sus necesidades.