Avestruz

El avestruz es el ave más grande que existe en la actualidad y vive en las sabanas abiertas y llanuras áridas de África. Los adultos pueden alcanzar 2,8 metros de altura y llegar a pesar 145 kilogramos. Aunque no pueden volar, están lejos de ser indefensos: corren a hasta 70 km/h y mantienen una velocidad de unos 50 km/h durante trayectos largos, lo que los convierte en las aves más rápidas sobre tierra. Sus patas son tan poderosas que una patada puede matar a un león. Viven en grupos poco cohesionados y se alimentan de hierbas, semillas, hojas y, de forma ocasional, pequeños animales e insectos. Las hembras producen los huevos más grandes de cualquier ave del mundo, con un peso aproximado de 1,4 kilogramos cada uno. Un macho dominante y una hembra principal comparten la incubación, aunque varias hembras pueden poner en el mismo nido.
Hábitat y distribución
El avestruz es un ave de espacios abiertos. Habita en sabanas, llanuras semiáridas y matorrales que se extienden por gran parte del África subsahariana, y una pequeña población silvestre persiste también en zonas del norte de África. Evita los bosques densos y las regiones con lluvias abundantes, prefiriendo terrenos donde su aguda visión le permite detectar depredadores con antelación. En el Sahel y el Cuerno de África, logra sobrevivir en condiciones de extrema sequedad, aprovechando la escasa vegetación para obtener alimento y agua. Su distribución histórica se extendía por la península arábiga y partes de Oriente Medio, pero esas poblaciones ya han desaparecido. Hoy en día, los mayores números se concentran en el este y el sur de África, especialmente en Tanzania, Kenia, Etiopía, Namibia y Sudáfrica.
Alimentación
Aunque los vegetales constituyen la mayor parte de su dieta, el avestruz es bastante flexible en cuanto a lo que come. Los pastos, semillas, raíces, hojas y flores son sus alimentos básicos, y dedica gran parte del día a buscarlos recorriendo amplias extensiones de terreno. Cuando se presenta la oportunidad, también captura insectos, pequeñas lagartijas y otros animales diminutos para complementar su aporte de proteínas. Al no tener dientes, traga piedrecillas y arena que se acumulan en la molleja y ayudan a triturar el material vegetal más duro. Un adulto puede consumir varios kilogramos de vegetación al día. Es notable su capacidad para pasar largos periodos sin beber agua, obteniendo la humedad necesaria directamente de las plantas que ingiere, lo que le permite sobrevivir en algunos de los entornos más secos de África.

Comportamiento
Sociables y muy atentos a su entorno, los avestruces se desplazan habitualmente en grupos de entre cinco y cincuenta individuos, aunque en las llanuras abiertas pueden formarse concentraciones mayores. Su visión es extraordinaria: poseen los ojos más grandes de cualquier animal terrestre y pueden avistar a un león u otro depredador desde varios kilómetros de distancia. Ante el peligro, su primera reacción es correr. A plena velocidad, el avestruz recorre el terreno más rápido que cualquier otra ave del planeta y supera en velocidad a casi todos los depredadores de su entorno. Si se ve acorralado, propina potentes patadas hacia adelante con sus pies de dos dedos, capaces de causar heridas graves. Al contrario de la creencia popular, el avestruz no esconde la cabeza en la arena. Cuando la baja hasta el suelo, generalmente está girando sus huevos o alimentándose.

Reproducción
La época de cría varía según la región, pero el proceso de nidificación sigue un patrón bastante constante. Un macho dominante establece su territorio y se aparea con una hembra principal, mientras que varias hembras secundarias también pueden poner sus huevos en el mismo nido. El resultado es una puesta comunal que puede llegar a contener hasta sesenta huevos. La hembra principal y el macho dominante se turnan para incubarlos: ella cubre el nido durante el día y él se encarga por la noche. Cada huevo pesa alrededor de 1,4 kilogramos, lo que los convierte en los huevos más grandes producidos por cualquier ave viva. Tras aproximadamente cuarenta o cuarenta y cinco días, los polluelos eclosionan. Crecen con rapidez y son capaces de correr a los pocos días de nacer. Ambos progenitores los protegen activamente frente a los depredadores.
Conservación
La UICN clasifica al avestruz como de preocupación menor, lo que refleja que su población global se mantiene relativamente estable en la mayor parte de su área de distribución. Sin embargo, el panorama no es del todo positivo. Los números han disminuido de forma notable en partes del África occidental y el Sahel, donde la caza furtiva y la continua pérdida de hábitat por la expansión agrícola y los asentamientos humanos siguen presionando a las poblaciones locales. El avestruz también ha sido cazado durante siglos por sus plumas, su carne y sus huevos, y esa presión no ha desaparecido del todo. En el sur de África, numerosas poblaciones se mantienen en granjas cinegéticas y reservas, lo que ayuda a compensar las pérdidas en otras zonas. La subespecie norteafricana, Struthio camelus camelus, ha desaparecido de gran parte de su distribución histórica y se considera más vulnerable que la especie en su conjunto.
Ficha técnica
Distribución
El Avestruz puede encontrarse en lugares como:
Preguntas frecuentes
¿Qué tan rápido puede correr un avestruz?
Los avestruces son las aves más rápidas sobre tierra. Pueden alcanzar hasta 70 kilómetros por hora en distancias cortas y mantener unos 50 kilómetros por hora durante recorridos largos. Esa combinación de velocidad y resistencia les permite superar a casi todos sus depredadores, lo que convierte a sus patas en su herramienta de supervivencia más eficaz.
¿Qué comen los avestruces?
Los avestruces se alimentan principalmente de materia vegetal: pastos, semillas, raíces, hojas y flores. También aprovechan insectos, pequeñas lagartijas y otros animales diminutos cuando se presentan. Como no tienen dientes, tragan piedrecillas para triturar el alimento en la molleja. Un adulto puede consumir varios kilogramos de vegetación en un solo día mientras recorre grandes extensiones de terreno.
¿Los avestruces realmente esconden la cabeza en la arena?
No, es un mito. Los avestruces nunca esconden la cabeza en la arena. Cuando la bajan hacia el suelo, generalmente están dando vuelta a sus huevos o comiendo plantas rasantes. Su verdadera respuesta ante el peligro es correr, y si no pueden escapar, lanzan patadas con la fuerza suficiente para causar heridas graves a un depredador.
¿Dónde viven los avestruces en estado salvaje?
Los avestruces silvestres habitan gran parte de África, principalmente en las sabanas abiertas, llanuras semiáridas y matorrales del África subsahariana. Las poblaciones más grandes se encuentran en el este y sur del continente: Tanzania, Kenia, Etiopía, Namibia y Sudáfrica. Prefieren terrenos amplios y despejados donde puedan detectar depredadores a distancia, y evitan los bosques densos y las zonas de lluvias intensas.
¿Qué tan grandes son los huevos de avestruz?
Los huevos de avestruz son los más grandes de cualquier ave que existe hoy en día. Cada uno pesa alrededor de 1,4 kilogramos, lo que equivale aproximadamente a dos docenas de huevos de gallina. A pesar de su tamaño descomunal, son en realidad los huevos más pequeños en proporción al tamaño del animal que los pone. La cáscara es tan gruesa que puede soportar el peso de un adulto humano.
¿Son peligrosos los avestruces para los humanos?
Los avestruces pueden ser verdaderamente peligrosos. Sus patas tienen una fuerza enorme, y una sola patada de sus pies de dos dedos puede matar a un león. Con las personas suelen mostrarse tranquilos, pero se vuelven agresivos cuando se sienten amenazados o defienden su nido. La mayoría de las lesiones graves ocurren en granjas o zonas de vida silvestre cuando alguien se acerca demasiado.
¿Está en peligro de extinción el avestruz?
El avestruz figura como Preocupación menor en la lista de la UICN, lo que significa que la especie en su conjunto no corre un riesgo inmediato. Sin embargo, las poblaciones del oeste de África y el Sahel han disminuido de forma notable por la caza furtiva y la pérdida de hábitat. La subespecie del norte de África ha desaparecido de gran parte de su territorio anterior y se encuentra en una situación más frágil que el resto de la especie.