Ardilla roja

La ardilla roja (Sciurus vulgaris) es un pequeño y ágil roedor nativo de Europa y Asia, inconfundible por su pelaje de tono rojizo, los vistosos penachos en las orejas y una cola larga y esponjosa que le sirve de balancín en el dosel arbóreo. Se alimenta sobre todo de semillas de coníferas, nueces, bayas y hongos, y al enterrar el excedente de comida en el suelo ayuda sin querer a plantar nuevos árboles. El color del pelaje varía bastante a lo largo de su área de distribución: de naranja rojizo brillante en Europa occidental a marrón muy oscuro o casi negro en partes de Asia. No hiberna, pero reduce su actividad durante las semanas más frías y depende en gran medida de sus reservas enterradas para sobrevivir el invierno. Sus poblaciones han retrocedido en Europa occidental por la competencia de la ardilla gris introducida, pero la especie sigue siendo abundante en el norte y el este de Europa y en gran parte de Asia.
Hábitat y distribución
A lo largo de su enorme área de distribución, la ardilla roja ocupa bosques de coníferas, de frondosas y mixtos, desde las Islas Británicas y Europa occidental hasta Japón y la península de Corea, pasando por Rusia. Se desarrolla especialmente bien en bosques maduros de pino, abeto y alerce, donde la producción de piñas es constante y el dosel arbóreo ofrece refugio frente a los depredadores. Las densidades más altas se registran en los bosques poco alterados de Escandinavia y Rusia. En partes de Europa occidental, las poblaciones han quedado confinadas en fragmentos de bosque dispersos a causa de la pérdida de hábitat y la competencia con la ardilla gris introducida. A pesar de estas presiones regionales, la especie en su conjunto cuenta con una de las áreas de distribución más amplias entre las ardillas arborícolas de todo el mundo.
Alimentación
La dieta de la ardilla roja varía con las estaciones, aunque las semillas de coníferas constituyen su base alimentaria durante gran parte del año. Extrae las semillas de las piñas de pino, abeto y alerce con una precisión notable, eliminando las escamas para acceder al embrión. Avellanas, bellotas, hayucos, bayas, corteza de árbol y hongos completan su alimentación según la disponibilidad estacional. En otoño, las ardillas rojas almacenan grandes cantidades de alimento enterrándolo en pequeñas cavidades en el suelo del bosque. Recuperan muchas de estas reservas gracias a la memoria y el olfato, pero las que quedan olvidadas pueden germinar y convertirse en nuevos árboles, lo que convierte a la ardilla en una colaboradora involuntaria de la regeneración forestal. De manera ocasional también consume brotes tiernos y huevos de aves.

Comportamiento
En su mayor parte, las ardillas rojas llevan una vida solitaria y solo se reúnen para aparearse o cuando la abundancia puntual de alimento las concentra en una misma zona. Son activas durante las horas de luz, con picos de actividad en la mañana temprana y antes del atardecer. Cada individuo construye uno o varios dreys, nidos esféricos formados por ramitas entrelazadas y forrados con musgo suave, hierba y tiras de corteza, situados habitualmente en la horquilla de una rama alta. Estos nidos sirven como lugar de descanso y, en el caso de las hembras, como espacio para criar a las crías. La ardilla roja no hiberna, pero en los períodos de frío intenso puede permanecer varios días seguidos en el drey, alimentándose de sus reservas. Su agilidad en el dosel arbóreo es extraordinaria y le permite saltar hasta dos metros entre ramas.

Competencia con la ardilla gris
Desde que la ardilla gris fue introducida en Gran Bretaña desde América del Norte en la década de 1870, las poblaciones de ardilla roja en Inglaterra y Gales se han desplomado, y la especie sobrevive actualmente en esos países solo en enclaves aislados. La ardilla gris es más grande, se adapta mejor a los bosques de frondosas y puede digerir bellotas que la ardilla roja no procesa con eficiencia. Además, porta el virus de la viruela de las ardillas, una enfermedad letal para la ardilla roja pero que no causa síntomas visibles en la gris. Introducciones similares en Italia han producido el mismo resultado, con la ardilla gris extendiéndose por el norte del país. Irlanda afronta una situación comparable. El resultado es que una especie nativa, sin defensa conductual ni fisiológica ante esta combinación de presiones, pierde terreno de forma progresiva en su área occidental.
Conservación
A escala global, la ardilla roja está catalogada como Preocupación menor en la Lista Roja de la UICN, lo que refleja su amplia distribución y su gran población total en el norte de Europa y Asia. A nivel regional, sin embargo, la situación es más compleja. En el Reino Unido, la ardilla roja está protegida por ley bajo la Wildlife and Countryside Act de 1981, y programas específicos trabajan para controlar las poblaciones de ardilla gris en zonas de amortiguamiento alrededor de los hábitats clave de la ardilla roja. En Italia, un proyecto financiado por la Unión Europea se ha centrado en frenar la expansión de la ardilla gris para evitar que se repita el colapso ocurrido en Gran Bretaña. La creación de corredores de coníferas para conectar fragmentos de bosque aislados es otra herramienta que emplean los conservacionistas. En países donde la ardilla gris no ha sido introducida, como la mayor parte de Escandinavia y Rusia, la ardilla roja sigue siendo abundante y no enfrenta amenazas inmediatas.
Ficha técnica
Distribución
El Ardilla roja puede encontrarse en lugares como:
Preguntas frecuentes
¿Qué comen las ardillas rojas?
Las ardillas rojas se alimentan principalmente de semillas extraídas de piñas y conos de coníferas, que abren con gran precisión. También comen avellanas, bellotas, hayucos, bayas, hongos y, ocasionalmente, corteza de árbol o huevos de aves. En otoño entierran grandes cantidades de comida en el suelo del bosque para sobrevivir al invierno. Muchos de esos escondites jamás se recuperan y las semillas acaban germinando.
¿Dónde viven las ardillas rojas?
Las ardillas rojas habitan una zona enorme que va desde Europa occidental hasta Japón y la península de Corea. Prefieren bosques maduros de coníferas con buenas cosechas de conos, aunque también viven en bosques mixtos y de frondosas. Las poblaciones más grandes y estables se encuentran en los bosques de Escandinavia y Rusia. En Europa occidental, la pérdida de hábitat y la competencia con la ardilla gris las han confinado a pequeños fragmentos de bosque.
¿Hibernan las ardillas rojas?
No, las ardillas rojas no hibernan. En las semanas más frías pueden permanecer varios días seguidos dentro de su nido, llamado drey, pero no entran en un estado real de hibernación. Sobreviven al invierno gracias a la comida que enterraron en otoño. En los días más templados salen a buscar alimento y a desenterrar sus reservas de nueces, semillas y hongos.
¿Por qué las ardillas rojas están en peligro en el Reino Unido?
Las ardillas rojas del Reino Unido han sufrido principalmente por culpa de la ardilla gris, introducida desde Norteamérica en la década de 1870. Las ardillas grises son más grandes, compiten por el mismo alimento y portan el virus de la viruela del ardilla, que es mortal para las ardillas rojas pero inofensivo para las grises. Esta combinación ha expulsado a las ardillas rojas de gran parte de Inglaterra y Gales, relegándolas a unos pocos refugios protegidos.
¿Cómo construyen su nido las ardillas rojas?
Las ardillas rojas construyen nidos llamados dreys, estructuras de forma esférica hechas con ramas entrelazadas y forradas por dentro con musgo suave, hierba y tiras de corteza. Suelen situarse en lo alto de un árbol, encajados firmemente en la horquilla entre dos ramas. Una ardilla puede tener más de un drey en su territorio. Las hembras los usan como lugar para criar a sus crías, además de como dormitorio durante todo el año.
¿Puede variar el color del pelaje de la ardilla roja?
Sí, bastante. Las ardillas rojas de Europa occidental suelen lucir el pelaje naranja brillante que les da el nombre, pero más al este el color puede virar hacia un marrón oscuro o incluso casi negro. Esta variación es completamente natural y se da a lo largo de toda su distribución, desde Europa hasta Asia. La cola esponjosa y los característicos mechones en las orejas, más prominentes en invierno, siguen siendo rasgos reconocibles independientemente del color.
¿Cuál es el estado de conservación de la ardilla roja?
A escala mundial, la ardilla roja figura como Preocupación menor en la Lista Roja de la UICN, ya que su población global en el norte de Europa y Asia sigue siendo numerosa. A escala regional, sin embargo, la situación es más preocupante. En el Reino Unido e Italia, donde se introdujo la ardilla gris, las cifras han caído drásticamente. Varios programas de conservación se centran en controlar a las ardillas grises y en conectar zonas forestales para favorecer la recuperación de la especie.