Tigre de Indochina

El tigre de Indochina es el tigre del sudeste asiático continental, y hoy sobrevive solo en Tailandia y Myanmar. Antes recorría también las selvas de Camboya, Laos, Vietnam y el sur de China, pero desapareció de todos esos países en las últimas décadas. Su pelaje es de un naranja más oscuro que el del tigre de Bengala, con rayas más cortas y angostas, y su cráneo es un poco más chico. Los machos suelen pesar unos 150 a 195 kilos y miden alrededor de 2,5 a 2,8 metros desde la nariz hasta la punta de la cola, mientras que las hembras pesan unos 100 a 130 kilos. Como todos los tigres, es un cazador solitario que se mueve en silencio por el bosque, sobre todo de noche y al atardecer, y mata a sus presas con una mordida en la nuca o la garganta. Come sobre todo ciervos sambar, jabalíes, bantengs y gaures, y a veces caza crías de elefante, muntíacos, puercoespines y pangolines. Los científicos lo llamaron Panthera tigris corbetti en 1968, en honor al cazador y naturalista Jim Corbett. Desde 2017 muchos expertos lo agrupan con los demás tigres del Asia continental en Panthera tigris tigris, aunque un estudio genético de 2018 encontró que sigue formando su propia rama dentro de la familia de los tigres. Su población más grande vive en el Complejo Forestal Occidental de Tailandia, alrededor del Santuario de Vida Silvestre de Huai Kha Khaeng, donde los patrullajes más firmes ayudaron a que los tigres aumenten. Tailandia contó entre 179 y 223 tigres salvajes en 2024, y un relevamiento en Myanmar confirmó al menos 22 adultos en 2019. La caza furtiva para el comercio ilegal de partes de tigre, los lazos y la pérdida de bosque son sus principales amenazas. La UICN clasifica al tigre como especie En peligro, y la población de Indochina es una de las más amenazadas de todas.
Tigre de Indochina: nombre y clasificación
El tigre de Indochina toma su nombre de Indochina, el viejo nombre del sudeste asiático continental, entre la India y China. En Tailandia, su último refugio, al tigre se lo llama suea khrong, el tigre rayado, para distinguirlo del leopardo y de los otros felinos del bosque. El zoólogo checo Vratislav Mazák lo describió como una subespecie aparte en 1968 y le dio el nombre científico Panthera tigris corbetti, en honor a Jim Corbett, el cazador británico que más tarde se convirtió en una de las primeras voces a favor de la conservación del tigre en la India. Mazák se basó en el color más oscuro del pelaje, el dibujo de las rayas y la forma del cráneo. Durante mucho tiempo se pensó que el tigre de Indochina llegaba hasta el extremo sur de la península malaya, pero en 2004 un estudio genético mostró que los tigres de la Malasia peninsular eran lo bastante distintos como para contarlos aparte, y pasaron a ser el tigre malayo. En 2017 el Grupo de Trabajo de Clasificación de Felinos del Grupo de Especialistas en Felinos de la UICN simplificó la familia de los tigres en solo dos subespecies: una para las islas de Sumatra, Java y Bali, y otra para todos los tigres del continente, Panthera tigris tigris. Un año después, un estudio que leyó los genomas completos de 32 tigres encontró seis ramas separadas, y el tigre de Indochina era una de ellas. Las dos miradas se siguen usando, así que hoy el tigre de Indochina se describe como una subespecie o como una población propia del tigre continental.
Tamaño y aspecto del tigre de Indochina
El tigre de Indochina es un tigre de tamaño mediano: más chico que los tigres de Bengala y siberiano, pero más grande y pesado que su vecino del sur, el tigre malayo. Según las medidas que reunió Mazák, los machos adultos suelen pesar unos 150 a 195 kilos y miden alrededor de 2,5 a 2,8 metros desde la nariz hasta la punta de la cola. Las hembras son claramente más chicas, con unos 100 a 130 kilos y alrededor de 2,3 a 2,5 metros. Solo la cola mide cerca de un metro y lo ayuda a mantener el equilibrio cuando gira de golpe o trepa por troncos caídos. El pelaje es de un naranja intenso y oscuro, más oscuro que el del tigre de Bengala, y está cruzado por rayas que suelen ser más cortas, más angostas y más numerosas. Las pieles de tigre de Indochina que se guardan en el Museo de Historia Natural de Londres tienen entre 21 y 31 rayas en cada lado. Las mejillas, la garganta, el vientre y la parte interna de las patas son blancos, y el dorso de las orejas negras lleva una mancha blanca que podría ayudar a los cachorros a seguir a su madre entre los pastos altos y el bosque cerrado. Cada tigre tiene su propio dibujo de rayas, como una huella digital, y los investigadores de Tailandia y Myanmar lo usan para reconocer a cada animal en las fotos de las cámaras trampa. El pelo es corto y liso, adecuado para el clima cálido y húmedo de la región. Como todos los tigres, tiene patas delanteras fuertes, patas anchas con garras retráctiles y colmillos largos que pueden llegar a unos 7 centímetros, hechos para sujetar y matar presas grandes.
Hábitat y distribución del tigre de Indochina
El tigre de Indochina vive en los bosques del sudeste asiático continental, desde la selva siempre verde y alta hasta el bosque seco que pierde las hojas en la temporada de calor. Le va mejor en bosques grandes y tranquilos, con ríos, claros de pasto y muchos ciervos y bovinos salvajes para cazar. Hoy su distribución se redujo a dos países. Más de la mitad de todos los tigres de Indochina vive en el Complejo Forestal Occidental de Tailandia, una cadena de más de una docena de parques y santuarios unidos a lo largo de la frontera con Myanmar. En su centro están los santuarios de vida silvestre de Thungyai y Huai Kha Khaeng, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1991, y desde ahí los tigres se extendieron a parques vecinos como Mae Wong, Khlong Lan y Khao Laem. Una segunda población, más chica, vive en el este de Tailandia, en el complejo forestal de Dong Phayayen a Khao Yai, sobre todo en el Parque Nacional Thap Lan y el Santuario de Vida Silvestre de Dong Yai, donde se calculaba que vivían unos 20 a 30 tigres en 2025. En Myanmar los tigres todavía sobreviven en bosques remotos del norte y del sur, como el Santuario de Vida Silvestre de Htamanthi y las colinas de Tanintharyi y del estado de Kayin, pero grandes partes del país nunca se recorrieron por completo. Los collares GPS que se colocaron a tigres de Huai Kha Khaeng mostraron que una hembra usa un área de unos 70 kilómetros cuadrados, mientras que un macho recorre unos 270 kilómetros cuadrados, que se superponen con los de varias hembras.
Dieta y caza del tigre de Indochina
El tigre de Indochina es un carnívoro puro que depende de grandes animales con pezuñas. La mejor imagen de su dieta viene de Huai Kha Khaeng, donde los investigadores siguieron a tigres con collar y visitaron 150 lugares donde habían cazado entre 2013 y 2015. Encontraron 11 tipos de presas, de unos 3 kilos a casi 290 kilos. Las más comunes eran ciervos sambar, bantengs, gaures y jabalíes, pero los tigres también mataban crías de elefante asiático, muntíacos, serows, puercoespines, tejones cerdo, pangolines y langures. Un tigre suele cazar solo, sobre todo al atardecer, de noche y temprano a la mañana. Camina despacio por arroyos, senderos de animales y caminos del bosque, después acecha a su presa a cubierto hasta quedar a pocos metros, se lanza hacia adelante y la derriba. A los animales chicos los mata con una mordida en la nuca, y a los grandes con una mordida larga en la garganta que les corta el aire. Después de una presa grande, el tigre arrastra el cuerpo a un lugar escondido y puede comer de él durante varios días, hasta 30 kilos de carne de una vez, para después pasar días sin cazar. Como los tigres necesitan tantas presas, la cantidad de ciervos y bovinos salvajes de un bosque decide cuántos tigres puede mantener. En Tailandia, los guardaparques liberaron en el Complejo Forestal Occidental ciervos sambar criados en centros de cría, y el aumento de las presas fue de la mano con la recuperación de los tigres.

Comportamiento y cachorros del tigre de Indochina
Los tigres de Indochina viven solos, salvo las madres con sus crías. Cada adulto tiene un área de campeo que marca con orina rociada sobre árboles y arbustos, arañazos en los troncos, excrementos dejados en los senderos y raspones en el suelo. Estas señales les dicen a otros tigres quién vive ahí, si una hembra está lista para reproducirse y cuándo pasó por última vez el dueño del lugar. Los tigres también se comunican con rugidos largos que se oyen lejos a través del bosque. El área de un macho es varias veces más grande que la de una hembra y por lo general se superpone con la de dos o más de ellas, y los machos defienden su zona de otros machos. Los tigres son muy buenos nadadores, y en los meses de calor suelen descansar en arroyos y pozones para refrescarse. Un macho y una hembra se juntan solo unos pocos días para aparearse. Unos tres meses y medio después, la hembra da a luz una camada de por lo general dos o tres cachorros en una guarida escondida entre rocas, raíces o vegetación espesa. Los cachorros nacen ciegos y pesan apenas un kilo. Empiezan a seguir a su madre a los dos meses, aprenden a cazar mirándola e imitándola, y se quedan con ella hasta los dos años. Después se van a buscar un área propia, lo que en un bosque con muchos tigres puede significar viajes largos y peligrosos. En 2016 se vieron seis cachorros en Mae Wong y Khlong Lan, una señal de que los tigres volvían a reproducirse fuera de su zona central. En libertad suelen vivir de 10 a 15 años.
Población y estado de conservación del tigre de Indochina
La UICN no evalúa al tigre de Indochina por separado. Clasifica al tigre como especie En peligro, en una evaluación hecha en diciembre de 2021 y publicada en 2022, y esa evaluación ya cuenta a Camboya, Laos y Vietnam entre los países donde el tigre está extinto. En 2025 la UICN también hizo la primera evaluación del Estado Verde del tigre, que calificó a la especie como Críticamente Reducida en toda Asia. La población de Indochina es una de las más amenazadas de todas. El peligro principal es la caza furtiva para el comercio ilegal de pieles, huesos y otras partes del tigre, que se venden para la medicina tradicional, el vino de hueso de tigre y la decoración, en gran parte con destino a China y Vietnam. Los lazos que se ponen para ciervos y jabalíes también matan tigres sin querer. La tala, los caminos, las represas y las plantaciones partieron muchos bosques en pedazos, como en el valle de Hukaung, en Myanmar, donde grandes áreas reservadas para los tigres se convirtieron en plantaciones. Tailandia es la buena noticia. Desde 2006, los guardaparques del Complejo Forestal Occidental patrullan más seguido y registran cada señal de caza furtiva, y la cantidad de tigres creció de a poco. Los conteos nacionales subieron de 148 a 189 tigres en 2022 a 179 a 223 en 2024, lo que convirtió a Tailandia en el primer país del sudeste asiático en aumentar sus tigres salvajes. En Myanmar, un relevamiento anunciado en 2019 confirmó al menos 22 adultos en zonas de estudio que cubren apenas el 8 por ciento del hábitat de tigre del país, así que el número real se desconoce. El comercio internacional de tigres está prohibido desde hace mucho por la CITES.
Dónde desapareció el tigre de Indochina
Hace no tanto, el tigre de Indochina vivía en seis países. Hoy sobrevive solo en dos, y su desaparición del resto de la región fue rápida. En Vietnam había tigres en 17 provincias antes de la década de 1960 y todavía estaban presentes en 14 áreas protegidas en los años noventa, pero no se confirmó ninguno desde 1997. En Camboya, las cámaras trampa fotografiaron tigres por última vez en el Bosque Protegido de Mondulkiri y el Parque Nacional Virachey a principios de los años 2000, y en 2016 el gobierno declaró al tigre funcionalmente extinto en el país. Laos aguantó un poco más. Los relevamientos en el Parque Nacional Nam Et-Phou Louey registraron tigres hasta 2013, pero los trabajos posteriores con cámaras trampa no encontraron ninguno, y los investigadores concluyeron que los últimos habían muerto a manos de cazadores furtivos con lazos y armas. En China, el tigre vivía en los bosques del sur de Yunnan, donde todavía se detectaron tres ejemplares entre 2004 y 2009, pero la UICN hoy considera al tigre extinto en Yunnan. La historia es casi la misma en todas partes: bosques llenos de lazos, una fuerte demanda de partes de tigre y muy pocos guardaparques. Incluso áreas protegidas que todavía tenían buen bosque y presas perdieron sus tigres cuando la caza furtiva no tuvo control. Estas pérdidas explican por qué la población de Tailandia importa tanto: hoy es la principal esperanza para que los tigres vuelvan a la región. Camboya empezó a planear el regreso de tigres a los montes Cardamomo con la ayuda de la India, usando tigres de fuera de la región, lo que muestra lo difícil que es reemplazar una población cuando ya desapareció.


















