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Quokka

Quokka en la naturaleza
Tipo:Mamífero
Hábitat:Matorrales densos, zonas pantanosas y bosques; islas costeras
Dieta:Herbívoro
Estado IUCN:Vulnerable

El quokka es un ualabí pequeño que vive solo en el suroeste de Australia Occidental y se convirtió en uno de los animales más fotografiados del país. Tiene el tamaño de un gato doméstico grande, el cuerpo redondeado, las orejas cortas y redondas, una cola corta y un pelaje espeso de color pardo, y la forma de su boca hace que parezca estar siempre sonriendo. Esa cara, junto con su costumbre de acercarse a la gente sin miedo, lo volvió una estrella de las redes sociales y le dio el apodo de animal más feliz del mundo. La mayoría de los quokkas vive en la isla Rottnest, a un corto viaje en ferry desde Perth, y en la isla Bald, cerca de Albany, dos islas donde no hay zorros ni gatos. En el continente sobrevive en grupos pequeños y dispersos, dentro de matorrales densos y húmedos de los bosques del suroeste. Los quokkas son sobre todo nocturnos y comen pastos, juncos, plantas suculentas y hojas de arbustos, y obtienen buena parte del agua que necesitan de las mismas plantas. Como los canguros, llevan a sus crías en un marsupio: una sola cría vive ahí durante unos seis meses. Los marineros holandeses que desembarcaron en Rottnest en 1696 creyeron que los quokkas eran ratas gigantes, y de ahí viene el nombre de la isla. Los zorros, los gatos asilvestrados, el desmonte, los incendios y un clima más seco lo hicieron desaparecer de gran parte de su antigua área en el continente. La UICN clasifica al quokka como Vulnerable, con una población en disminución de 7.500 a 20.000 adultos.

¿Qué es un quokka?

El quokka es un marsupial, un mamífero que cría a sus hijos en una bolsa llamada marsupio, y pertenece a los macropódidos, la familia de los canguros y los ualabíes. Dicho de forma simple, es un ualabí muy pequeño. Es la única especie viva de su género, Setonix, y fue descrito por primera vez para la ciencia en 1830 por los naturalistas franceses Quoy y Gaimard. Su nombre científico, Setonix brachyurus, hace referencia a su cola corta, mucho más corta que la de la mayoría de los ualabíes. Por su cuerpo redondeado y sus orejas pequeñas, mucha gente confunde al quokka con un wombat. Los dos son parientes lejanos: pertenecen al mismo gran orden de marsupiales australianos, pero los wombats son excavadores pesados que viven en madrigueras y caminan en cuatro patas, mientras que los quokkas saltan sobre sus largas patas traseras como un canguro. Los primeros europeos que vieron quokkas fueron marineros holandeses. En 1658 una tripulación holandesa describió una especie de gato salvaje en la isla, y en 1696 Willem de Vlamingh confundió a estos animales con ratas gigantes y llamó a la isla Rottnest, que en neerlandés significa nido de ratas. Hoy el quokka es uno de los símbolos de Australia Occidental, y Rottnest es el lugar donde casi todos los visitantes ven uno por primera vez.

Quokka en la naturaleza
📸 Photo by Thurtell on iStock

Tamaño y aspecto del quokka

El quokka tiene más o menos el tamaño de un gato doméstico grande. Su cuerpo mide de 40 a 54 centímetros desde la nariz hasta la grupa, y la cola suma otros 25 a 31 centímetros. Los machos son más grandes que las hembras: un macho adulto pesa de 2,5 a 5 kilos y una hembra de 1,6 a 3,5 kilos. Su pelaje es espeso y áspero, de color pardo grisáceo en el lomo y más claro en la panza, con un tono rojizo alrededor de la cara y el cuello. Las orejas son cortas y redondeadas, los ojos oscuros y la nariz negra y sin pelo. Como los demás macropódidos, tiene patas traseras largas y angostas que usa para saltar, y patas delanteras cortas con manos pequeñas con las que sostiene la comida. Su cola es corta, fina y casi sin pelo si se la compara con la de un canguro, y no la usa como apoyo cuando se sienta. El rasgo que hizo famoso al quokka es su cara. Las comisuras de la boca se curvan hacia arriba, así que parece sonreír en casi todas las fotos. Es solo la forma de su mandíbula y sus labios, y no dice nada de cómo se siente el animal: un quokka asustado o estresado se ve igual de feliz.

Hábitat y distribución del quokka

El quokka vive solo en el extremo suroeste de Australia Occidental, así que el único país donde se lo puede ver en libertad es Australia. Sus refugios principales son dos islas sin zorros ni gatos. La isla Rottnest, a unos 18 kilómetros de la costa de Fremantle, tiene la población más grande, que se suele calcular en unos 10.000 animales, aunque el número sube y baja según lo secos que sean los veranos. La isla Bald, una reserva natural frente a la costa sur cerca de Albany, tiene unos 600 a 1.000 más. En el continente el quokka era común en todo el suroeste, desde las afueras de Perth hasta la costa sur. Desde la década de 1920 su área se fue achicando hacia el sur y hoy sobrevive en grupos pequeños en unas pocas decenas de sitios de los bosques de jarrah y karri, entre las colinas al este de Perth y la zona de Walpole y Albany, incluida la Reserva Natural de Two Peoples Bay. En el continente necesita matorrales densos, muchas veces pantanosos, junto a los arroyos, donde la vegetación espesa lo esconde de los depredadores. En diciembre de 2024 un grupo aborigen de conservación, la Bibbul Ngarma Aboriginal Association, fotografió quokkas en las colinas de Perth con cámaras trampa, la primera vez que el público los veía ahí, y hoy los sigue junto con el organismo de fauna del estado. En Rottnest los quokkas viven en matorrales, bosquecillos y alrededor del poblado, donde descansan a la sombra durante el día.

Los quokkas de la isla Rottnest

La isla Rottnest, llamada Wadjemup por el pueblo noongar, es el lugar más fácil del mundo para ver un quokka. El ferry desde Fremantle tarda una media hora, hay otro más largo desde el centro de Perth y en la isla casi no hay autos particulares, así que la mayoría de los visitantes la recorre en bicicleta o a pie. Los quokkas están por todas partes: en los arbustos junto a los caminos, alrededor de los cafés de Thomson Bay y cerca de los lagos, y como están acostumbrados a la gente muchas veces se acercan. A principios de la década de 2010 los visitantes empezaron a publicar selfies con quokkas sonrientes, y para 2015 la selfie con quokka ya era una moda mundial que llevó todavía más turistas a la isla. Los quokkas de Rottnest son animales silvestres y protegidos. Tocarlos, levantarlos o darles de comer va contra las reglas de la isla, y la autoridad de la isla pone multas en el acto, que según la prensa suelen ser de 200 dólares australianos, a quien no las respeta. La comida humana, como el pan o las papas fritas, puede enfermar a los quokkas, y los que aprenden a pedir comida muerden más seguido. El centro médico de la isla atiende cada año a decenas de personas por mordeduras de quokka, en su mayoría chicos que les estaban dando de comer o acariciándolos. La forma más segura de sacar una buena foto es agacharse, quedarse quieto y dejar que el quokka decida cuánto acercarse.

Dieta del quokka y la supervivencia en verano

El quokka es herbívoro. Come sobre todo de noche pastos, juncos, plantas suculentas y hojas y brotes de arbustos Con sus filosos dientes delanteros corta los tallos duros cerca del suelo y con los de atrás los tritura. En el continente, donde vive en matorrales húmedos junto a los arroyos, encuentra plantas verdes y agua todo el año. En la isla Rottnest la vida es más difícil. La isla tiene muy poca agua dulce y los veranos son largos, calurosos y secos, así que los quokkas obtienen la mayor parte del agua que necesitan de las plantas que comen, sobre todo de las suculentas que crecen cerca de la costa y alrededor de los lagos salados. Un estudio clásico de los años sesenta mostró que los quokkas de Rottnest pierden peso hacia el final del verano, cuando las plantas se secan y su dieta queda pobre en proteínas. Muchos animales, sobre todo los jóvenes, mueren en esa época, y la población se recupera cuando vuelven las lluvias de invierno. Los quokkas pueden guardar grasa en la base de la cola y usarla cuando falta comida. Esa es una de las razones por las que darles de comer es un problema: el pan, las papas fritas y otros alimentos humanos les llenan el estómago sin darles lo que necesitan.

Quokka
📸 Photo by Pelanek on iStock

Comportamiento y crías del quokka

Los quokkas son sobre todo nocturnos. De día descansan a la sombra de arbustos densos y al atardecer salen a comer. Viven en grupos sueltos cuyos territorios se superponen, y en Rottnest muchos animales se juntan en verano alrededor de los pocos manantiales de agua dulce. Fuera de esos momentos, cada quokka se mueve y come por su cuenta, y cuando se asusta escapa a los saltos sobre las patas traseras hacia el matorral más cercano. Como todos los marsupiales, el quokka da a luz una cría diminuta y poco desarrollada después de una gestación de alrededor de un mes. El recién nacido trepa hasta el marsupio de la madre, se prende a una teta y se queda ahí unos seis meses. Después de salir del marsupio, la cría sigue a su madre y toma su leche durante unos dos meses más. Las hembras tienen una cría por vez. En Rottnest la reproducción sigue una temporada que tiene su pico de enero a marzo, mientras que en el continente puede darse en cualquier momento del año. El quokka fue el primer animal en el que los científicos comprobaron la diapausa embrionaria, la capacidad de mantener un segundo embrión en pausa mientras una cría crece en el marsupio. Si la cría se pierde, ese embrión vuelve a desarrollarse y nace unas cuatro semanas después.

Población y estado de conservación del quokka

La UICN clasifica al quokka como Vulnerable. Su última evaluación, hecha en noviembre de 2024 y publicada en 2025, calcula de 7.500 a 20.000 adultos maduros y una población que sigue bajando. La especie también figura como Vulnerable en la ley ambiental nacional de Australia. Casi todos esos animales viven en las islas Rottnest y Bald, lo que significa que el quokka depende de dos lugares pequeños. En el continente la situación es mucho peor. Desde la llegada del zorro rojo y del gato asilvestrado, los quokkas desaparecieron de la mayor parte de su antigua área, y los grupos que quedan son pequeños y están aislados entre sí. El desmonte para campos y ciudades, los cambios en el agua y el fuego suman daño: en 2015 un incendio cerca de Northcliffe mató a cerca del 90 por ciento de una población local de unos 500 quokkas. Un clima más seco es otra amenaza, porque los quokkas necesitan matorrales frescos y húmedos, y un estudio advirtió que en el peor escenario climático podrían perder toda su área para 2070. El control de zorros con cebos, el manejo del fuego y la protección de los humedales ayudan a los grupos del continente. Los quokkas son animales protegidos y no se pueden tener como mascotas: no se pueden comprar ni exportar, y fuera de Australia solo algunos zoológicos los tienen con acuerdos especiales.

Distribución

Se puede encontrar en lugares como:

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Ficha técnica

Nombre científico:Setonix brachyurus
Tipo:Mamífero
Hábitat:Matorrales densos, zonas pantanosas y bosques; islas costeras
Dieta:Herbívoro
Continentes:Oceanía
Tamaño:Cuerpo de 40–54 cm; cola de 25–31 cm
Peso:Machos de 2,5–5 kg; hembras de 1,6–3,5 kg
Actividad:Sobre todo nocturno
Comportamiento social:Grupos sueltos que comparten territorio
Longevidad:Unos 10 años en libertad; hasta 14 en cautiverio

Preguntas frecuentes

¿Por qué sonríen los quokkas?

Los quokkas en realidad no sonríen. Las comisuras de la boca se curvan hacia arriba por la forma de la mandíbula y los labios, así que se ven alegres en casi todas las fotos, incluso cuando están asustados o estresados. Por esa cara los medios lo llaman el animal más feliz del mundo, pero el apodo no dice nada de cómo se siente.

¿Los quokkas son peligrosos?

No, pero pueden morder. Cada año decenas de personas, en su mayoría chicos, son atendidas en la isla Rottnest por mordeduras de quokka, casi siempre después de intentar darles de comer o acariciarlos. Las mordeduras suelen ser leves, pero pueden romper la piel e infectarse. Mantener un poco de distancia y no ofrecerles comida es la mejor forma de evitarlas.

¿Se puede tener un quokka como mascota?

No. El quokka es un animal nativo de Australia Occidental, protegido y Vulnerable, y es ilegal sacarlo de la naturaleza, tenerlo sin permiso o venderlo. Australia no permite exportar mamíferos nativos para el comercio de mascotas, así que cualquier quokka que se ofrezca en venta por internet es una estafa o viene del tráfico ilegal.

¿Es cierto que los quokkas tiran a sus crías a los depredadores?

No exactamente. Cuando un zorro o un perro persigue a una madre que lleva una cría grande, ella puede relajar los músculos del marsupio y dejar caer la cría al suelo. La cría se mueve y hace ruido, lo que puede llamar la atención del depredador mientras la madre escapa. Los científicos describieron esta conducta, pero las historias de quokkas que lanzan a sus crías la exageran.

¿Cuánto vive un quokka?

Los quokkas viven unos 10 años en libertad y hasta 14 en cautiverio. Muchos quokkas jóvenes nunca llegan a adultos, porque el final del verano, caluroso y seco, es una época dura en la isla Rottnest y en el continente los zorros y los gatos matan a muchos.